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Miki Esparbé: “Wolfgang’ es un canto a las segundas oportunidades”

El realizador Javier Ruiz Caldera abrió el lunes la Muestra de Cine Español de Tudela con su nuevo largometraje

Miki Esparbé: “Wolfgang’ es un canto a las segundas oportunidades”Fermín Pérez Nievas

Wolfgang es un canto a las segundas oportunidades. Nadie nace enseñado y mi personaje trata de aprovecharla al máximo. Es una historia que habla más que del sacrificio, de aquello a lo que se ha de renunciar para abordar la paternidad o la maternidad y también sobre la madurez de tomar ciertas decisiones con una edad o con otra”. Así se refirió ayer a su última película, Wolfgang, el actor Miki Esparbé, que vino acompañando al realizador Javier Ruiz Caldera para abrir con su largometraje la 32 edición de la Muestra de Cine Español en Tudela.

Junto a ellos estuvo presente el director de fotografía del film, Sergi Vilanova, que ha trabajado en numerosas ocasiones con Ruiz Caldera, que, curiosamente, celebró su 50 cumpleaños sobre las tablas del cine Moncayo de la capital ribera. Ya había estado presente en Tudela en otras ocasiones, pero también rodando ya que Anacleto, agente secreto, comenzaba en Bardenas.

El argumento

La película, que se adentra en la vida de un niño con trastorno del espectro autista (Jordi Catalán), que es un genio del piano tiene un coeficiente de 152, acaba de perder a su madre y ha de iniciar la relación con su padre al que ni siquiera conocía (Miki Esparbé), significa cierto giro con respecto a la trayectoria cinematográfica del realizador catalán. No porque no haya abordado temas importantes hasta ahora mediante la herramienta del humor, sino porque esto lo había hecho más con series de televisión (Mira lo que has hecho, de Berto Romero) que con largometrajes, donde se caracterizaba por abordar temas menos trascendentes (Promoción fantasma, Anacleto agente secreto, Spanish movie, Superlópez o 3 bodas más). “Siempre busco que cada película sea diferente a la anterior y tener un reto nuevo que me estimule. Es cierto que tiene ciertos paralelismos con Mira lo que has hecho que trataba el tema de la paternidad, cierta sensibilidad y mezclar sentido del humor con la emoción”, explicó.

Jordi Catalán y Miki Esparbé, en un momento de la película.

En este sentido, destacó la importancia de unir estos dos parámetros, humor y drama, para dar sentido a cualquier historia. “Una cosa alimenta a la otra, el humor alimenta el drama. Eso es algo de lo que más me gusta, estar emocionado y que de repente me sorprendan con algo que me haga reír o que me esté riendo y de repente una secuencia dramática”.

La película se basa en una novela de Laia Aguilar, que es de lectura obligada en algunos colegios de Cataluña. De hecho, la autora colaboró también en la elaboración del guion. “La novela no tenía tanto sentido del humor, pero cuando la leí, me emocionó mucho, pero para convertirla en película decidimos potenciar ese sentido del humor. No solo desde el niño, sino también desde el padre que es lo que más cambia en la adaptación”.

Dentro de ese análisis de las diferentes paternidades, se confrontan dos generaciones, la del personaje que interpreta Esparbé, que defiende que ante un problema hay que hablarlo y que la comunicación es la base de todo, y, por otro lado, la de la abuela del niños, Angels Gonyalons, que apuesta por que “si no se habla de los problemas dejan de existir”.

El trabajo actoral

Una de las grandes sorpresas que depara la película es la actuación del niño, Jordi Catalán, al que los responsables del casting eligieron de entre 700 aspirantes entre los que había tres variantes. Por un lado los niños que eran actores, por otro los niños con trastorno de espectro autista y en un tercer aspecto los niños pianistas. “Al final a los finalistas los juntamos con Miki Esparbé para buscar y tratar de descubrir con quién tenía una mayor química. Hay algo en la mirada del pequeño Jordi, en sus silencios, en su capacidad de escucha, su inteligencia, su sentido del humor…”.

Tan importante era quién debía interpretar al niño Wolfgang que hasta que no tuvieron claro quién iba a ser no comenzó el rodaje, “debía echarse la película a sus espaldas y debíamos estar seguros”.

Frente a la conocida afirmación de Alfred Hitchock de “nunca trabajes con niños ni con animales”, el director Ruiz Caldera defendió lo sencillo que había sido trabajar con el pequeño Catalán, más allá de que “cuando hay un niño en el rodaje todo gira en torno a él”. No en vano solo se podían rodar 5 ó 6 horas, se debía respetar sus tiempos de comida, sus descansos “era la prioridad, incluso para la luz y el director de fotografía” recordó el realizador. Otra de las dificultades es que cuando se trabaja con niños se trata de que el rodaje sea lo más cronológico posible (algo extraño en un rodaje) si bien en este caso no pudo ser ya que rodaban en París y debían hacerlo en la segunda semana porque ese mismo año se celebraban los Juegos Olímpicos, cuando en el argumento se llegaba ya avanzada la relación con su padre. “Por eso debimos de hacer más intenso y extra el ejercicio de crear toda la intimidad posible entre el niño y Miki, para que esté contado bien y haya coherencia”.

Trayectoria destacada

Junto al pequeño, aparece Miki Esparbé que actúa de coprotagonista, demostrando que no es casualidad que tenga una buena racha de trabajo (acaba de estrenar 'Anatomía de un instante’ en Movistar + sobre el golpe de estado de 1981, donde interpreta al rey Juan Carlos), algo de lo que es plenamente consciente que puede cambiar en cualquier momento. “Me siento muy afortunado porque es un sector muy precario y poder hacer lo que te gusta, con quien quieres es una carta a los reyes magos. Hay que tener los pies en el suelo porque de la noche a la mañana puedes no estar currando. Soy muy consciente de esa fortuna y trato de dejarme la piel en cada trabajo gozando de las historias. Cuanto mayor me hago, más pesa lo de trabajar con amigos y es que está es mi tercera película con Javi”, explicó.

El director, Javier Ruiz Cuesta, alabó el trabajo de Esparbé y la visión que tiene delante y detrás de las cámaras, algo que ayuda a los realizadores, “miki aparte de lo gran actor que es, tiene un director detrás, lo veo cuando trabajo con él, como lo vi en Raul Arévalo. Se nota y me aprovechaba de eso”.