Celia Carrasco ofrece poemas y pentagramas de música y tierra en ‘Simas del aliento’
La autora tudelana presenta el poemario y CD creado a partir del Premio a la Promoción del Talento Artístico
Poemas acompañados de música y voz. Es lo que propone Celia Carrasco Gil(Tudela, 2000) en Simas del aliento (Olifante) el poemario que ha creado con el respaldo del Premio a la Promoción del Talento Artístico 2024 del Gobierno de Navarra. Un volumen que incluye un CD con recitados y dos piezas, el preludio y la coda, llevadas a las voces de seis cantantes de laCoral de Cámara de Pamplona (ACCP), en “una colaboración que me ha hecho muy feliz”, explicó la autora con motivo de la presentación oficial del proyecto junto a la consejera de Cultura del Ejecutivo foral, Rebeca Esnaola.
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El paisaje de las Bardenases el punto de partida de una propuesta “de gran delicadeza” dividida en cuatro secciones con 18 poemas cada una, arrancando por un Preludio que contiene muchos de los motivos que emergen a lo largo del libro y que, además de construir con palabras, ritmo y silencios, ha plasmado en una partitura que las y los cantantes de la Coral de Cámara de Pamplona, así como su director, David Gálvez, “han elevado” con los colores que surgen de sus voces a capela. Marta Huarte (soprano), Ana Olaso (mezzo), Aitziber Etxarri (alto), David Echeverría (tenor), José Antonio Hoyos (barítono) y Sergi Moreno-Lasalle (bajo) han sido las/os solistas encargados de grabar este tema y Alas, el poema con el que cierra el volumen.
David Gálvez, que también se ha encargado de la dirección técnica del CD, ha realizado “valiosas aportaciones creativas”, destacó la poeta. “Ha sabido escuchar en mis poemas y también en mis melodías lo que no estaba escrito”, y “ha enriquecido mis composiciones con sus armonizaciones corales desde su gran sensibilidad y maestría”, agregó.
Gálvez, por su parte, subrayó “talento” y la “sensibilidad” de Carrasco, a la que calificó de “artista integral”. “Yo no he tocado nada, lo único que he hecho ha sido ayudarle a poner colores, porque todo lo demás, las indicaciones musicales, las dinámicas y los detalles los tenía claros”. En cuanto a la interpretación a seis voces, el director de la ACCP indicó que una formación más grande habría “desvirtuado las melodías y el aliento de los poemas”. Y, a preguntas de la prensa, ni a Gálvez ni a Carrasco les pareció mala idea presentar el poemario con la interpretación de las partituras en directo.
“Celia representa a todas y todos los jóvenes de Navarra que deciden dar un paso adelante, a pesar de la incertidumbre que envuelve en ocasiones a este mundo artístico y cultural”
Fuerza transformadora
El CD se completa con el recitado de todos los poemas del libro por parte de su creadora, actualmente residente en la región deOntario, en Canadá, donde realiza su tercer curso de doctorado con una beca de la Fundación Ramón Areces. Graduada en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza (2018-2022), Celia Carrasco Gil amplió estudios con el Máster de Literatura Española e Hispanoamericana, Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, de la Universidad de Salamanca (2022-2023). Sin duda, las letras, pero también los sonidos y los silencios son parte sustancial de la vida de esta tudelana de la que, como recordó ayer Rebeca Esnaola, el jurado del Premio de Promoción del Talento Artístico 2024 destacó su “uso de la palabra como fuerza transformadora” y un “imaginario poético y cultural rico y diverso, con influencias clásicas y contemporáneas”.
La consejera mostró su agradecimiento a Carrasco “por enriquecer y ampliar el patrimonio cultural de nuestra tierra”, y dijo que la autora “representa a todas y todos los jóvenes de Navarra que deciden dar un paso adelante, a pesar de la incertidumbre que envuelve en ocasiones a este mundo artístico y cultural”. Este “salto de vértigo” muestra “valentía, ilusión y ganas por cumplir sueños y forjar un camino propio”, continuó Esnaola, que, asimismo, valoró especialmente la “calidad” de esta propuesta, ya que “la poesía es un género que necesita de proyectos de visibilización, cooperación y apoyo”. Para cerrar su intervención, remarcó la “gran delicadeza” que derrocha Simas del aliento; un poemario que “merece la pena disfrutar con calma”, así como “sumirse en la reflexión” a la que la autora “nos arrastra con cada poema”.
En compañía de poetas
En palabras de la artista tudelana, la elección de las Bardenas como punto de partida del poemario se debió a que se trata de un lugar que “siempre me había llamado la atención” y porque “estando yo en el extranjero, siempre hay esa querencia por la tierra”. También por “poetas que me inspiran y a los que he leído”, alguno de los cuales aparecen citados en el libro. Es el caso de las frases de Jorge Guillén ("Lo profundo es el aire") y Clara Janés ("Todo es intacto, aéreo, leve asiento para el albor de la armonía"), con las que da comienzo el volumen. En cuanto a las partes en las que se divide Simas del Aliento, la autora dialoga con Hugo Mujica en el Preludio, con Edmond Jabès y Olvido García Valdés en Gruta del ser; con Chantal Maillard y Ada Salas, en Ecosistema; con José Ángel Valente y Roberto Juarroz en Tocar-para-creer; con Alfredo Saldaña y Luis Cernuda, en Memoria del salitre, y con Gonzalo Rojas en la coda final.
Y si el preludio explora cómo el aire y las ruinas cantoras labran distintos paisajes sonoros al colarse por los recovecos y las grietas; la coda Alas, que fue el poema que Celia Carrasco Gil leyó en su discurso de recepción del Premio a la Promoción del Talento Artístico 2024, cierra el libro con una pregunta abierta, desde un canto contenido que evoca la intimidad alada del poema.
“Este ha sido mi proyecto más íntimo y me ha permitido salir de mi zona de confort para explorar otros terrenos igual de poéticos, igual de resonantes”
Desierto, bosque, cuerpo
A lo largo de los distintos apartados, Celia Carrasco transita del desierto al bosque, del bosque al cuerpo y del cuerpo al mar. Así, los poemas recorren desde la intemperie del desierto hasta la resonancia del bosque con el cuerpo; la nocturnidad de la materia y las oquedades y los latidos de los cuerpos, y las sales minerales que se van depositando con el tiempo, la luz contenida de la blancura y del silencio.
Para la autora, este poemario le ha servido para apuntalar “la confianza en mi proceso creativo”, así como abrirse a “posibilidades” y “una oportunidad para dar un paso más allá de lo que han sido mis libros anteriores”. “Este ha sido mi proyecto más íntimo y me ha permitido salir de mi zona de confort para explorar otros terrenos igual de poéticos, igual de resonantes”.