El Teatro Gayarre continuará en la tarde del jueves 5 de marzo con su programación con la representación, a las 20.00 horas, de El pesimismo alegre (Mi suicidio), un monólogo dirigido por Fernando Bernués y protagonizado por Mario Gas que, si bien se basa en una carta de despedida, respira vida.
Tanto Bernués como Gas estrenaron esta obra en 2003, pero su estancia sobre los escenarios se truncó al ser nombrado el catalán director del Teatro Español, cargo que ocupó entre 2004 y 2012. Basada en el texto que el matemático y filósofo suizo Henri Roorda escribió poco antes de pegarse un tiro en 1925, la función se centra en este texto existencialista adaptado para el teatro tanto por Bernués como por Gas y por Vicky Peña, con producción de Tanttaka Teatroa.
Roorda, profesor de matemáticas y autor de ensayos de carácter pedagógico y filosófico, así como responsable de varias publicaciones humorísticas, nació en la ciudad suiza de Lausana en 1870. Alcanzó gran prestigio en ambientes intelectuales con diversas obras hasta que en noviembre de 1925 decidió poner fin a su vida con un disparo en el corazón.
Paradoja
"El pesimismo alegre (Mi suicidio) es la justificación de este acto, un texto que al contrario de lo que pudiera parecer, habla más de la vida que de la muerte”, indica Bernués. Y sigue: “Las palabras de Roodra resuenan con una absoluta cercanía y contemporaneidad y sientes que podrían ser las certeras, lúcidas y divertidas confidencias que la noche anterior te hizo un íntimo amigo”. Sin embargo, lo que resulta chocante es que “para ser las notas de un suicida, sus palabras contienen una desbordante vitalidad y una exquisita pulsión por la vida y por todo lo que de ella merece la pena: amar, luchar, gozar, enseñar, reír, pensar, compartir…”
El pesimismo alegre es "un alegato preñado del particular humor y la ironía fatalista de Henri Roorda". "Como alguien evocó con certeza: un poco a la manera de aquel corresponsal de guerra que filmó su propia muerte", incide el director de escena, responsable, asimismo, del espacio escénico.
Humanista, librepensador, escritor, pedagogo, profesor de matemáticas, hedonista y libertario, "nos deja en este texto una clase magistral, sobre el amor, la educación, el capitalismo, el matrimonio, la escuela, el deseo o la amistad…"
Fernando Bernués se muestra, además, convencido -"y tengo probadas razones para ello"- de que, "ya que no podemos compartir velada con el mismísimo Henri Roorda, no hay nadie más digno y coherente en la tierra para rescatar su memoria escénica y defender sus principios que mi querido amigo Mario Gas".