Este sábado desde las 8 de la mañana, los campanarios de unos quince municipios del valle tocarán sus campanas reaccionando uno al otro, en cadena. La señal arrancará en Ihabar a las 8:00 horas y llegará a Ziordia unos minutos después. Se trata de una cadena de campanadas, una propuesta artística colectiva ideada por el artista navarro Fermín Jiménez Landa y llevada a cabo por los campaneros del valle y la colaboración de la asociación de campaneros de Navarra. Una línea de sonido trazada sobre el territorio, pueblo a pueblo, que recorre el valle de Sakana. Una conversación entre campanas que, durante unos minutos, convierte a toda la comarca en un único instrumento.

La obra está siendo producida gracias a las becas arte porvenir de la fundación Carasso.

Los dieciocho municipios que en principio participarán serán: Ihabar, Murgindueta, Irañeta, Uharte-Arakil, Arruazu, Lakuntza, Arbizu, Etxarri-Aranatz, Bakaiku, Iturmendi, Urdiain, Alsasua, Olazagutía/Olazti, Ziordia

Fermín Jiménez Landa en una exposición en Apaindu Iban Aguinaga

El sentido de este gesto artístico

Las campanas nacieron como sistema de comunicación. Durante siglos organizaron la vida colectiva: avisaban de incendios, de tormentas, de muertes, de fiestas. Su toque no era solo una señal religiosa sino el pulso del tiempo compartido, el lenguaje más antiguo de los pueblos. Hoy muchas campanas han quedado automatizadas o en silencio.

La cadena de campanadas, tal como indica el artista, "no es un ejercicio nostálgico sino de reivindicar el presente de esta comunicación, sobre la realidad de la vida rural, la relación que tenemos con la velocidad, la tecnología, el tiempo y lo comunitario. Trazar una línea de sonido a través del valle de Sakana es poner en valor estos pueblos y su patrimonio inmaterial: los campanarios, los campaneros y los toques tradicionales. Es también una demostración de que la coordinación entre comunidades rurales es posible, que los pueblos pueden hablar entre sí y que lo que se organiza desde lo local puede tener una dimensión extraordinaria".

La duración total será breve. Las campanas sonarán a primera hora de la mañana. Jiménez Landa explica que la elección de las 8:00 horas responde a condiciones acústicas: el sonido de las campanas se propaga mejor en las primeras horas del día, cuando el ambiente está más tranquilo y el aire fresco permite que las ondas viajen más lejos. Es también una hora que no interfiere con el descanso nocturno.

La documentación audiovisual de la acción (grabada desde cada campanario por los propios campaneros con sus teléfonos móviles ) quedará como registro del evento y podrá ser compartida con los ayuntamientos, las asociaciones culturales y los medios locales.