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Las mujeres tienen mucho que contar

Kati Leatxe, de Karekin Kultura, y Rut Iturbide presentan la primera Guía de recogida de patrimonio con enfoque de género

Las mujeres tienen mucho que contarIban Aguinaga

Y yo que voy a contar si no tengo nada que contar”. Esta es una de las respuestas con la que muchas veces se encuentran al llevar a cabo un trabajo de recogida de patrimonio inmaterial. Quienes dicen no tener nada que contar son mujeres, ya mayores, cuando se le pregunta por el peso que sus aportaciones han tenido en muchos momentos de la historia y que tantas veces se ha pasado por alto, dando por hecho que las mujeres son las eternas olvidadas por ese universo masculino que manda en materia patrimonial. Pero poco a poco se está logrando pasar de ese silencio al habla. De la invisibilidad al protagonismo. Porque implementar la perspectiva de género amplia las temáticas y proyectos e incluye nuevos enfoques. Porque es un patrimonio que está, pero que no se escucha, porque se ha normalizado el silencio de las mujeres a lo largo de la historia. 

Para ello, para reconocer que hay un patrimonio específico de las mujeres y que es preciso promover la equidad de género para que se reconozca ese papel femenino, Karekin Kultura y Rut Iturbide han llevado a cabo la Guía de recogida de patrimonio con enfoque de género, un trabajo que se presentó ayer en Pamplona y que nace como último fruto del proyectoRitual 2025. Patrimonio y relato feminista del Prepirineo, realizado por la empresa de gestión cultural navarra Karekin Kultura, con Kati Leatxe y Estitxu Larrea Leatxe, enmarcado en el Programa innova y desarrollado por Rut Iturbide Rodrigo, investigadora navarra y profesora de la UPNA, en estrecha colaboración con el sector navarro profesional, institucional y amateur.

“El proyecto culmina así dos ediciones Innova, 2023 y 2024 de gran éxito tanto en el sector, como en la población donde se han ido desarrollando el resto de acciones enmarcadas en el mismo”, indicaron desde Innova en la presentación de este trabajo. 

El objetivo de la guía es dotar a las personas, colectivos entidades e instituciones que se dedican a la recogida, divulgación y puesta en valor del patrimonio navarro de herramientas, fundamentación y contenido para implementar el enfoque de género en todo su trabajo de una manera integral.

La guía, que pronto estará editada, ha sido trabajada desde el consenso entre personas expertas en patrimonio , nstituciones, organismos, universidades, empresas, entidades, organizaciones profesionales del ámbito, colectivos sociales locales, así como historiadoras feministas, en tres jornadas llevadas a cabo en el Prepirineo navarro, territorio desde el que nace la iniciativa.

Además, el proyecto ha tenido claro siempre la importancia de la participación. Por eso se celebró una jornada especializada en recogida patrimonial desde la perspectiva de género, contando con las personas implicadas en la Comunidad Foral de Navarra y en el Estado.

Una herramienta práctica

Tal como indicó Kati Leatxe, una de las razones de este nuevo paso que dan con la edición de esta guía, que pretende ser muy práctica, es ofrecer una herramienta para “abrir la mirada de género a las nuevas generaciones que se dedican al patrimonio”. Se trata de ir sembrando la idea de que esa mirada violeta no es algo que se tiene que poner después, ni sobre la marcha, sino que tiene que estar en el origen de cualquier trabajo que hable de patrimonio, en este caso patrimonio cultural inmaterial.  

“Lo que queremos conseguir es un legado para que las mujeres no sean olvidadas ni invisibilizadas como tantas veces lo han sido a lo largo de la historia. Creemos que hay que lograr implementar la perspectiva de género en la practica cotidiana. Visibilizar el papel de las mujeres en la historia, porque se les ha mirado como secundarias o las malas mujeres no como protagonistas”, añadió Itúrbide.

Y es que en ese silenciar y ocultar una parte de la historia se ha pasado por alto que precisamente son las mujeres quienes más han tenido y tienen que contar como transmisoras y guardadoras del patrimonio, tanto en la memoria oral como fotográfica o etnográfica en muchos casos.  

Para esta investigadora, es preciso reconocer que hay un patrimonio específico de las mujeres. “Hay que generar genealogía feminista recogiendo un patrimonio exclusivamente femenino. Hay que hacerlo para que perdure y pase de generación en generación, porque sino da la sensación de estar siempre empezando de cero”. 

Para ella, ninguna acción es neutral en relación al género. “Es una mirada que tiene que estar de manera transversal en todo lo que se hace”. Así, reconoce que el contexto actual no ayuda, con la amenaza de que lejos de avanzar se retrocede, pero por eso cree que “en este momento es esencial resistir”. 

Ambas investigadoras explicaron que la guía pretende ser muy práctica, una especie de itinerario a seguir para quienes trabajan en terreno con la garantía de que siguiéndolo se consigue implementar la perspectiva de género en los proyectos que se lleven a cabo. Entre ellos, merece un apartado especial todo lo relacionado en Navarra con los ritos y fiestas, abordando el papel real de las mujeres.