Ser fiel a la conciencia

Cuando el austríaco Franz jägerstätter se niega a unirse a luchar con los nazis, pondrá en peligro su vida y relaciones familiares

07.02.2020 | 18:28
El amor que Franz siente por su esposa y sus hijas será clave para sobrellevar la amenaza.

Basada en hechos reales, Vida oculta, la última película del director y guionista Terrence Malick, es la historia de un héroe anónimo: Franz Jägerstätter, un agricultor austríaco que se negó a luchar con los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Una acción prácticamente desconocida hasta hoy día y que ahora salta a la gran pantalla dando forma a una historia intemporal de entrega, amor y perdón en toda su extensión. Seleccionado por la National Board of Review como una de las mejores películas independientes del año, el filme se estrenó en la Sección Oficial del Festival de Cannes del pasado año, ocho años después de que Malick se hiciese con la Palma de Oro con El árbol de la vida.

"Es una extraordinaria historia de amor imperecedera que investiga las motivaciones humanas y hasta dónde puede llegar la gente para defender sus creencias y ser fiel a su conciencia", explica el productor Grant Hill, que ya había trabajado en varios proyectos con Malick, incluyendo La delgada línea roja (1998). Y es que la cuando Franz se enfrente a la amenaza de ejecución por su traición, será su fe inquebrantable y el amor por su esposa Fani e hijas lo que le permitirá aferrarse a la vida.

Precisamente la película está inspirada en las cartas reales que intercambió el austríaco con su mujer y sus propias hijas han sido parte importante del proyecto y trabajaron junto a Terry durante toda la producción. El director estadounidense, que no concede una entrevista desde 1979, quiso preservar la autenticidad de la historia y optó por contar solo con actores austriacos y alemanes. Finalmente encontraron en Valerie Pachner El suelo bajo mis pies a la actriz perfecta para interpretar a Fani: "Es muy fuerte porque ha crecido en esa zona, sabía exactamente cómo tenía que ser ese personaje". En cuanto al personaje de Franz, tras un largo proceso de casting llegaron a August Diehl Malditos bastardos, quien conectó tanto con su papel como con la actriz: "La magia se produjo desde la primera lectura, se acompasaban y juntos daban muestras de vulnerabilidad y fuerza al mismo tiempo", recuerda Hill.

Rodaje con luz natural

Malick y Joerg Widmer, el director de fotografía con el que habitualmente trabaja el estadounidense, decidieron rodar la mayor parte del metraje con luz natural, recurriendo a la iluminación artificial en contadas ocasiones. "El cambio de las condiciones de iluminación exigía una atención continua para hacer frente a los cambios", recuerda Widmer sobre una planificación de rodaje que se ajustaba a la hora apropiada del día hasta que la luz natural desaparecía. Las propias localizaciones se eligieron en base a las posibilidades de luz que ofrecían y finalmente el largometraje se rodó en Tirol del sur (Italia), en Alemania y en St. Radegund, el pequeño pueblo austriaco donde vivían los Jägerstätter. De hecho, algunas escenas se filmaron en los interiores de la casa de la familia, ya que a lo largo de estos años se ha convertido en un lugar de peregrinación: en junio del 2007, el papa Benedicto XVI autorizó su beatificación. Y ahora, con Vida oculta, su vida y sus convicciones se reivindican en la gran pantalla.


Estados Unidos, 2019 - 180 min. Director: Terrence Malick. Guion: Terrence Malick. Reparto: August Diehl, Matthias Schoenaerts, Valerie Pachner, Michael Nyqvist, Jürgen Prochnow, Bruno Ganz, Martin Wuttke, Karl Markovics, Franz Rogowski, Tobias Moretti, Florian Schwienbacher. Productora: Coproducción Estados Unidos-Alemania; Studio Babelsberg / Medienboard Berlin-Brandenburg. Género: Drama