El mourinhismo, una nueva secta muy destructiva que hace estragos por los Madriles, la ha tomado con Preciado, por blasfemar contra su Dios. Llamarle canalla en réplica a la acusación de fraude deportivo le está costando insultos y menosprecios en los medios madridistas, así como duras críticas a su labor en el Sporting. Pero Preciado no es el único hereje. Paco García Caridad, director de Radio Marca, tildaba ayer a quienes critican a Mou de mediocres; rencorosos; patrioteros rancios y falsos; pellegrinistas y preciadistas; con complejo de inferioridad; alimañas; sin sensatez, sentido común e inteligencia; y con poca altura de miras. Ya saben: cuidado con nombrar a Mourinho en vano.
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