parís. Los barcelonistas Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Lionel Messi son los tres finalistas del Balón de Oro 2010 que entregan conjuntamente la FIFA y France Football, según anunciaron ayer ambas organizaciones. Es la tercera vez que el podio del premio, creado en 1956, recae en tres jugadores del mismo club, algo que sucedió con el Milán en 1988 y 1989. Esos dos años el ganador fue el holandés Marco van Basten, respaldado el primer año por sus compatriotas Ruud Gullit y Franck Rijkaard y el segundo por el italiano Franco Baresi y, de nuevo Rijkaard. Por primera vez el Balón de Oro se unifica con el premio del mejor jugador de la FIFA, lo que hará que el ganador sea elegido por los votos de los periodistas de la revista francesa, de los seleccionadores y de los capitanes de los equipos nacionales.
Messi, ganador de la pasada edición tanto del Balón de Oro como del premio de la FIFA, es el único jugador capaz de privar a España del segundo Balón de Oro de su historia en una temporada marcada por el triunfo de España en el Mundial de Sudáfrica, pero también por la soberbia contribución de Messi al título de campeón de España del Barcelona.
tras luis suárez Xavi e Iniesta van tras los pasos de Luis Suárez, el único jugador nacido en España que levantó el trofeo. Lo hizo en la temporada 1960, un año después de que Alfredo di Stéfano lograra su segundo premio, conseguido como español aunque nació en Argentina. El triunfo de los catalanes es total, porque al ya asegurado Balón de Oro pueden sumar el título de mejor entrenador del año, al que opta Pep Guardiola junto con el seleccionador español, Vicente del Bosque, y el actual técnico del Real Madrid, José Mourinho, vencedor de un triplete con el Inter.
El Balón de Oro, cuyo nombre se conocerá el próximo día 10 de enero en Zúrich, saldrá de las votaciones de 154 periodistas y 208 seleccionadores y capitanes. Ellos votaron hasta el pasado día 16 a los 23 mejores jugadores del mundo, de entre los que la lista quedó reducida a tres. La suerte está echada y Xavi, Iniesta y Messi sólo pueden ahora esperar a conocerla.
El argentino ya sabe lo que es ser elegido mejor jugador del mundo, una suerte que conoció el año pasado por partida doble, como mejor jugador de la FIFA y como Balón de Oro. Cabeza visible del Barcelona pentacampeón, el de Rosario, de 23 años, ha mejorado en su club sus cifras anotadoras con 54 galos, frente a los 38 que consiguió el año anterior. Cifras que le hacen candidato a un segundo premio, algo que le haría entrar de lleno en la reducida nómina de los futbolistas que, desde que en 1956 France Football creó el galardón, lo han ganado más de una vez.
Pero para lograrlo tendrá que pasar por encima de dos compañeros y amigos que, aunque menos eficaces en el Barça, presumen de haberse convertido en campeones del mundo, por primera vez en la historia de España.
Ese es el punto fuerte de Iniesta, autor del gol decisivo en el minuto 116 de la final frente a Holanda, el éxtasis en España, la coronación de un futbolista que se ha especializado en goles decisivos, como el que en la misma competición logró contra Chile. Menos decisivo de cara a la portería, el manchego, de 26 años, incide más en el juego del equipo y eso le convierte en uno de los candidatos, pese a que las lesiones le han impedido este año estar en más partidos. El año pasado se quedó a las puertas del podium.
Tampoco es conocido por su acierto de cara a la portería Xavi que, sin embargo, aparece como el arquitecto del fútbol tanto en el Barça como en la selección y, por ello, es otro de los candidatos. El año pasado fue tercero. Aunque él mismo suele quitarse de la nómina de favoritos para un premio que, afirma, está más pensado para delanteros que para centrocampistas, el catalán, de 30 años, encarna mejor que nadie una forma de entender el fútbol que viene triunfando en las últimas temporadas.