pamplona. Antes de que Pau Gasol explotase, estaba considerado como el mejor jugador de la historia del Estado con el fallecido Fernando Martín. Juan Antonio San Epifanio, Epi, (Zaragoza, 12 de junio de 1959) era uno de los líderes de la magnífica generación que deslumbró al mundo consiguiendo, entre otros logros, la plata en Los Ángeles 1984. Epi estuvo ayer en Pamplona para dar una charla titulada: Valores y deporte. El exjugador de baloncesto atendió a DIARIO DE NOTICIAS antes de que diese su charla. Epi quien vio como después de su generación hubo un largo desierto y cree que será difícil que se vuelvan a juntar un grupo de jugadores tan buenos y con tanta calidad humana como los que hay ahora mismo en la selección de baloncesto.
¿Qué valores son importantes en un deportista?
Son valores que están en la cabeza de todos como pueden ser el trabajo o el compromiso o el respeto. Son valores que los lleva inherentes el deporte y que te ayudan cuando estas en la carrera y también cuando lo dejas.
Por ejemplo, Pau Gasol, su hermano Marc o Juan Carlos Navarro son unos jugadores con bastantes de esos valores que usted acaba de comentar.
Es que todos los integrantes de la selección española, que han conseguido tantos éxitos, son los prototipos exactos de jugadores con valores que, además, han conseguido tantos éxitos por aunar muchos de ellos. Además, por ejemplo, el compañerismo. A base de tener esos valores y de ponerlos día a día en práctica se alcanza un éxito tan grande como el que ha obtenido esta generación.
La selección vive un gran momento, pese al fiasco en el último Mundial en el que no se obtuvo medalla.
Fueron campeones del mundo en el 2006, subcampeones de Europa al año siguiente y olímpicos en el 2008. Luego, un año más tarde, consiguieron llevarse el europeo y este último año han sido quintos. Este último resultado hay que entenderlo. Faltaban las dos referencias más importantes del juego del equipo: Pau Gasol y Calderón. Una selección como España tiene que llevar todo su potencial, no es como Estados Unidos, que puede llevar a su cuarta selección y optar a llevarse el campeonato. Entonces claro, no podemos prescindir de ninguno y menos de estos dos. Además, algunos jugadores no rindieron al nivel esperado, si lo hubieran hecho, posiblemente se hubiese estado luchando por medalla. Pero hay que entenderlo, este equipo puede tener un fallo, pero es un grupo extraordinario y tiene toda la confianza del aficionado.
Además ayer se hizo público que Scariolo dejaba el Khimki, ¿eso es bueno o malo para la selección?
No creo que acabe siendo importante. Lo que realmente influye es si el entrenador tiene capacidad de abstraerse cuando está en un sitio del otro. Está claro que Scariolo va acabar en otro equipo, seguro que se lo rifan. Excepto en ACB, que no puede por la incompatibilidad, seguro que le vemos por Europa. El entrenador siempre depende de los resultados y, en este caso, los responsables del Khimki han tomado esa decisión.
El problema llegará cuando se retiren. ¿Habrá recambio para esta gran generación?
Habrá algún recambio, pero va a ser difícil que haya tantos buenos jugadores juntos como ahora. Lo bueno que tiene esta generación, como lo tuvo la mía, es que se han juntado jugadores extraordinarios como Pau Gasol, José Manuel Calderón, Juan Carlos Navarro, que se han unido a Garbajosa, que era algo mayor, y a Rudy o Marc Gasol, que son algo más pequeños. Han coincidido todos en un espacio de tiempo muy corto. Hay jugadores, pero va a ser difícil que haya otra hornada como esta.
Antes de que se consíguese la medalla de Los Ángeles, el baloncesto tenía mucha menos importancia. ¿Se siente un precursor del baloncesto en el Estado? Hombre, mi generación (Fernando Martín, Iturriaga, De la Cruz, Romay...) tuvo una buena época aunando también valores muy parecidos. Hicimos un buen equipo, competíamos bien y éramos amigos. Tuvimos unos años buenos, aunque no tan buenos como los de ahora, a los cuales hay que felicitarles. Pero sí que un poco precursores fuimos. El baloncesto estaba en pañales y no iban más de mil personas a los pabellones. Después de nuestro boom se aficionó mucha gente al baloncesto y ahora se llenan pabellones por un partido de baloncesto, algo que en aquel tiempo era algo totalmente inconcebible.
Hablemos un poco de la competición doméstica. Parece que la ACB este año está más igualada que nunca.
Sí, la temporada pasada parecía que el Barcelona estaba un pasito por encima del resto y, aunque no ganó la Liga, lo demostró llevándose la Copa y la Euroliga. Esta temporada está más competido por que la gente ya sabe como juega el Barcelona y hay que sumar las bajas que tiene el Barcelona. Estoy convencido que al final estarán arriba, pero es emocionante y mejor para el espectáculo que haya más equipos.
Y un poquito más abajo está la LEB Oro, donde tiene a su hijo Edgar jugando en el Palencia, que estuvo hace semana y media en Pamplona y perdió con un triple en el último segundo.
No sigo mucho al Grupo Iruña, aunque últimamente sí que he estado un poco más pendiente por que venía mi hijo a jugar contra ellos. Sé que ganaron en el último segundo con un triple y que llevan nueve victorias y cinco derrotas. Está haciendo una gran temporada y espero que le sigan yendo bien las cosas.
Bueno, entonces ya que sigue la categoría, ¿qué le parece la LEB?
Es una categoría muy dura. Es superior a muchas primeras divisiones de Europa y tiene mucho nivel, mucho más que algunas ligas continentales en la que los equipos tienen mucho dinero.
¿Le parece que para el jugador de aquí es complicado ascender desde la LEB a la ACB?
Es complicado, sí. A la ACB para poder llegar actualmente hay que destacar desde muy joven y no es fácil, pero siempre hay algún caso de jugadores que ascienden y que consiguen triunfar.