pamplona - Íñigo Barricart, de 24 años, ya había probado las mieles de la Liga Asobal con el Helvetia Anaitasuna. Sin embargo, no acababa de dar el salto definitivo, así que a finales de la temporada pasada decidió dar un giro en su carrera y fichar por el Quabit BM Guadalajara. De morado visitará este sábado La Catedral (19.00 horas), el primer encuentro que protagonizará como rival en la que fue su casa. Un partido de necesidades, ya que los dos equipos sólo han sumado hasta la fecha cinco puntos, y “el partido más raro de mi vida” para el extremo izquierdo navarro, a nivel personal.

¿Qué tal por Guadalajara?

-Muy a gusto. Para ser la primera vez que salgo de casa, está siendo increíble. La gente bien, la casa bien y el equipo me ha acogido muy bien.

Viene a Pamplona, a su casa. Imagino que será un partido especial para usted.

-Tengo la fecha apuntada en el calendario desde el principio y llevo dos semanas que no hago más que pensar en este partido. Encima la gente de allí, de Navarra, me escribe, me llama... También jugadores del Anaita. Así que estoy un poco nervioso. Inquieto, la verdad.

En la Catedral ha jugado muchos partidos, pero como rival, ninguno.

-Va a ser muy raro. El partido más raro de mi vida. Pero estará bien.

Y a nivel deportivo, ¿cómo ve el encuentro? Son dos equipos muy igualados ahora mismo en la tabla.

-Lo veo a vida o muerte. Llevamos los mismos puntos, que no son muchos, y cada uno es vital. Tenemos que ir con todo, porque Anaitasuna se la juega y nosotros también. El último partido, ante el Puente Genil, teníamos que haber sacado los dos puntos y sólo pudimos lograr uno. Así que tenemos que ir con todo, porque cada enfrentamiento es un mundo.

¿Se puede decir entonces que es un duelo de necesidades?

-Sí, totalmente. Ni ellos ni nosotros creo que esperábamos tener cinco puntos a estas alturas. A Anaitasuna no sé muy bien qué le ha pasado, pero nosotros hemos empatado tres partidos y necesitamos sumar sí o sí. Así que va a ser un encuentro de necesidades.

Da muestra también de cómo está la Liga Asobal. Quitando al Barcelona, por supuesto, la igualdad y exigencia que hay.

-Sí, sin duda. Además, el nivel ha subido mucho en los últimos dos o tres años. No hay más que ver Bidasoa o Cuenca, que antes eran buenos equipos, sí, pero ahora tienes a Irun segundo, en Champions y ganando con facilidad. Los equipos de abajo también están más compensados.

¿Cómo ve al Helvetia desde la distancia?

-Lo sigo bastante. Hablo mucho con algunos jugadores. Incluso, un fin de semana que tuve libre, me fui a Huesca a verles. Son mis excompañeros y les sigo. Como nosotros, han empezado un poco mal, pero imagino que irán hacia arriba. El partido del sábado va a decidir muchas cosas. Que Anaita despegue, que lo hagamos nosotros, o que nos quedemos ahí.

¿Cómo es su vida por Guadalajara?

-Muy tranquila. He venido a jugar a balonmano. Acabé los estudios y he decidido darle una oportunidad al balonmano. De momento, bien. Vivo aquí con los compañeros, voy a entrenar y es todo muy tranquilo.

¿Qué ha estudiado?

-Superior de Transporte y Logística. Luego estuve con mi padre y ahora me he volcado en el balonmano. Una vez terminé de estudiar pensé que debía dar una oportunidad a tope al balonmano, un año al menos, sin compaginar ni nada, y a ver qué tal se da.

¿Y la experiencia la está gustando entonces?

-Sí, sí. Mucho.

¿Por qué decidió cambiar de aires e ir a jugar a Guadalajara?

-Al final se juntó un poco todo. Llevaba allí 5 años y no acababa de jugar mucho. Hablé con Javi (Gracia) e Iñaki (Aniz) y decidimos que igual lo mejor era salir un año para crecer y madurar. Así surgió.

¿Y está teniendo minutos en el equipo?

-Menos de los que me gustaría, pero no me quejo. Empecé la temporada lesionado de la muñeca y ha habido necesidades en defensa. Cada vez voy a más, así que contento. Esta experiencia en Guadalajara me está ayudando sobre todo a madurar, a ser más constante, a concentrarme más en el balonmano... En Pamplona tenía toda mi vida, mi familia, mis amigos y los estudios, y quizás estaba más evadido del balonmano. Aquí, como sólo estoy para esto, me lo he tomado más en serio.

Lo está viviendo con intensidad, ¿no?

-Sí. Cuando decidí irme tenía dudas, no sabía si iba a estar a gusto o no, porque nunca había salido de Pamplona para jugar. Pero no me arrepiento de nada. Necesitaba un cambio de aires.

Lugar y fecha de nacimiento. Pamplona, 30 de agosto de 1995.

Demarcación. Extremo izquierdo.

Altura. 1.95 m.

Peso. 85 kg.

Trayectoria. Íñigo Barricart jugó en las categorías inferiores del Helvetia Anaitasuna. Compaginó el filial con el primer equipo. Ahora, en el BM Guadalajara.