El césped, huérfano de fútbol en su mejor momento

24.03.2020 | 10:36
Un campo de fútbol vacío.

El césped de los estadios españoles afronta en estos días de comienzo de primavera su mejor momento del año, pero lo hace huérfano de fútbol, paralizado por la pandemia del coronavirus. Una circunstancia que obligará a sus cuidadores a trabajar a marchas forzadas cuando se reanude.

"Prácticamente ningún campo tiene problemas en abril y mayo, esta es la mejor época del año", explica a EFE el principal 'jardinero' de LaLiga Santander, el director general de la empresa gerundense Royalverd, Eudald Morera. Su compañía cuida el escenario de juego de la mitad de los clubes de Primera.

El parón obligado por el Covid-19 no solo afecta a futbolistas y espectadores. También a aquellos que se ocupan de velar por el estado del terreno de juego. Royalverd realiza esta labor en campos como el Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid, el Benito Villamarín del Betis, el Coliséum Alfonso Pérez del Getafe, Son Moix (Mallorca), Balaídos (Celta de Vigo), Butarque (Leganés), el Ciudad de Valencia (Levante) o el RCDE Stadium (Espanyol).
"Sin duda que no se juegue es malo, porque toda la programación está preparada para las competiciones, el césped lo tenemos preparado para esto. No obstante, esperamos y deseamos que se pueda recuperar la competición, y cuando se retome los campos estarán espectaculares", apunta Morera, en conversación telefónica con EFE.

La primavera es la mejor estación para los jardineros de LaLiga Santander. El aumento de temperaturas y el incremento de horas de sol juega a favor de obra, condiciones que no se podrán aprovechar con la competición detenida. Al mismo tiempo, cuando pase la pandemia y se produzca la reanudación del torneo, estos mismos campos ahora incólumes vivirán una aceleración del ritmo competitivo para completar las jornadas que restan por disputar de la temporada.
"El número de partidos será superior al que estamos habituados, y las horas que habrá que dedicarle serán el doble", apunta el ejecutivo de Royalverd.

Además, si se reanuda la temporada liguera, probablemente se extienda más de lo habitual hacia el inicio del verano, algo que afecta especialmente a quienes cuidan del pasto en los coliseos del fútbol español.
"Los terrenos de juego precisan de regeneraciones, especialmente en el sur y el centro de España. Es precisa una transición, pasar del césped con el que jugamos hasta mayo, a un césped para el verano. En algunos casos podremos anticiparnos, pero en otros no. Esto es un problema técnico que puede generar una dificultad para mantener la calidad", explica Morera.

El frenazo competitivo y económico ha provocado que los terrenos de juego que gestiona esta compañía hayan pasado de contar con seis cuidadores a dos trabajando a turnos alternos, para evitar cualquier tipo de posibilidad de contagio; pero el mayor problema para esta compañía es el parón de los centros deportivos a los que dan servicio y la paralización de las obras de nuevos campos.
"Los ingresos de las propiedades que no son clubes de fútbol han quedado reducidas a cero. Esta situación es grave", lamenta el responsable de esta compañía con 140 empleados, que recibe la mitad de sus ingresos por mantenimientos y la otra mitad por la instalación de nuevos campos, también paralizada. En total, calculan que el parón les puede suponer perder el 40% de sus ventas.
Ante esta situación, a los principales jardineros del fútbol español no les queda otra que estar preparados para cuando pase la pandemia y pueda reactivarse el fútbol y la economía. Como todo el país, pasarán de una etapa de servicios mínimos a una de máxima actividad.
"Tenemos que estar todos dispuestos y disponibles para que cuando esto ocurra se pongan en escena todos los escenarios a la vez", admite Eudald Morera. Unos escenarios que comienzan a ver pasar la mejor época para el césped con las puertas cerradas por la emergencia sanitaria