Liga de Campeones

Un baño Di María

Grupo A | Un doblete del argentino inicia la paliza del PSG ante un Real Madrid que no tiró a puerta

10.02.2020 | 03:42
El ‘Fideo’ Di María, celebrando exultante su segundo gol en el encuentro de ayer.

PSG 3 Keylor Navas; Bernat, Thiago Silva, Kimpembe, Meunier; Marquinhos (Ander Herrera, min.70), Verratti, Gueye; Sarabia (Diallo, min.89), Di María e Icardi (Choupo-Moting, min.60).

REAL MADRID 0 Courtois; Carvajal, Varane, Militao, Mendy; Casemiro, Kroos; Bale (Vinicius, min.79), James (Jovic, min.70), Hazard (Lucas Vázquez, min.70); y Benzema.

Goles 1-0 min.14: Di María. 2-0 min.33: Di María.

3-0 min.91: Meunier.

Árbitro Anthony Taylor (ING). Amarillas a Carvajal (m.32), Vázquez (m.76), Vinicius (min.82), Di María (m.82) y Bernat (m.93).

Estadio Parque de los Príncipes. 40.000 espectadores.

París - El Real Madrid dejó una paupérrima imagen ayer en París, donde encajó la primera derrota de la temporada en su partido inaugural en la Champions, un duelo decidido con un doblete del exmadridista Di María antes de la primera parte, cuando los blancos pasaron sus peores momentos.

El Parque de los Príncipes fue el primer test serio para el Real Madrid de Zidane y lo suspendió con rotundidad. Ni tan siquiera consiguió añadir emoción a un partido que evidenció las carencias defensivas del 13 veces campeón de Europa. Tanto Carvajal como Varane fueron un auténtico regalo para los franceses, que jugaron a su gusto. Además, en ataque el Real Madrid no registró ningún tiro legal, más allá de los tantos de Bale y Benzema -ya con el 2-0 en el marcador- anulados por mano y fuera de juego, respectivamente.

Tras los empates con Levante y Villarreal en Liga, el Madrid hincó la rodilla en su quinto envite del curso, el primero con entidad, y demostró que su plantilla ni es larga, ni está bien confeccionada. Sin apenas centrocampistas disponibles y con una amplia lista de ausencias, Zidane no supo tocar la tecla que cambiase el decorado con el marcador en contra.

Los blancos jugaron con una desesperación inusitada y con la impaciencia que debería haberle evitado su enorme experiencia. Entre el exsevillista Sarabia y el senegalés Gana Gueye, el dominio del PSG fue total en la sala de máquinas. Y cuando el marcador dio la mano a los franceses, la posesión se convirtió en su mejor aliado.

La noche fue del Fideo Di María, que abrió la cuenta con un zurdazo violento, tras recibir un pase del español Juan Bernat, y amplió la cuenta con un zurdazo desde la frontal del área, sin ningún temor a celebrar su doblete pese a su pasado blanco. El peor arranque posible para el equipo de Zidane. - Europa Press