Con un taconazo basta

Liderato / Una genial asistencia de Benzema a Casemiro permite al Real Madrid tomar una ventaja de dos puntos al frente de la clasificación

29.06.2020 | 01:07
Benzema controla el balón ante Rosendo, poco antes de dar de taconazo el pase de gol a Casemiro. Foto: Efe

Espanyol0

Real Madrid1

ESPANYOL Diego López; Víctor Gómez, Bernardo, Cabrera, Dídac (Pedrosa, min.46); Darder (Nico Melamed, min.68), David López (Pol Lozano, min.84), Marc Roca, Embarba (Calleri, min.68); De Tomás y Wu Lei (Melendo, min.57).

REAL MADRID Courtois; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Valverde, Casemiro, Kroos; Isco (Rodrygo, min.63), Benzema y Hazard (Vinicius, min.63).

Gol 0-1 minuto 45. Casemiro.

Árbitro Mateu Lahoz (C.Valenciano). Amonestó a Pedrosa (min.67), por el Espanyol, y a Vinicius (min.87), por el Real Madrid.

Estadio RCDE Stadium.

Cornellá – El Real Madrid aprovechó el empate del FC Barcelona en Vigo y, con su pleno de cinco victorias tras el paréntesis por la pandemia, abrió una brecha de dos puntos en la cabeza de la tabla tras volver a tirar de un arrebato de calidad y sobriedad para batir a un Espanyol al que ni su urgencia ni la llegada de Rufete por Abelardo le hizo reaccionar, y que ya tiene la salvación a 10 puntos.

No fue de nuevo un partido brillante de los de Zidane, que encontraron en Karim Benzema la forma de sacar tres puntos muy valiosos en su carrera por el título. El francés encontró una asistencia de taconazo a Casemiro para llevarse el triunfo, en una jugada en la que el Espanyol reclamó, sin éxito, fuera de juego previo de Sergio Ramos y posicional del propio Benzema, que más tarde intervino en la jugada.

El guion del choque quedó muy claro desde el inicio: el Espanyol se ordenó atrás y dejó la iniciativa al Real Madrid, que no tardó en hacerse con el control, aunque sin amenazas claras a Diego López, salvo un par de cabezazos tras dos balones parados y un lanzamiento lejano de Casemiro.

En el segundo tiempo, ya con el 0-1, el Real Madrid no aflojó, al menos en la presión, pero no acertó a intimidar, ni siquiera cuando introdujo a la dupla brasileña Vinicius-Rodrygo por un desacertado Hazard y por Isco. Su equipo controlaba el partido sin sustos, pero el resultado no le permitió vivir con tranquilidad ante un rival que quiso pero no pudo.