Silbidos

Juego peligroso

08.02.2020 | 17:59
Juego peligroso

la jugada la vemos muy a menudo en los terrenos de juego: un jugador intenta rematar o despejar el balón levantando aparatosamente su pierna y a la vez percibimos un gesto de alarma en un adversario próximo que intenta instintivamente retirarse o protegerse. Inmediatamente el árbitro pitará y señalará, levantando su brazo derecho, que debe reanudarse el juego con el lanzamiento de un tiro libre indirecto por jugar de modo peligroso.

Las Reglas de Juego aclaran que están permitidos los remates de chilena o las tijeras siempre que no entrañen un peligro para el adversario.

Lo anterior es sobradamente conocido por todos los aficionados a nuestro deporte, pero existen algunos aspectos que pueden resultar más sorprendentes. Así, se contempla también como sancionable que un jugador se ponga en peligro a sí mismo en su forma de disputar el balón, por ejemplo bajando exageradamente su cabeza cuando lo va a jugar un adversario, la sanción sería también de tiro libre indirecto contra el jugador imprudente.

Sucede muchas veces que la acción termina en un contacto sobre el jugador adversario; en estos casos el árbitro ya no podrá sancionar por juego peligroso, puesto que la jugada habrá acabado en algo más grave, generalmente una patada. Por tanto, la sanción deberá ser un tiro libre directo o un penalti si ha tenido lugar dentro del área del infractor. Compete a los árbitros apreciar este último matiz, no cabe señalar un tiro libre indirecto dentro del área cuando el delantero ha sido alcanzado por la chilena del defensor que ha intentado despejar despreciando la proximidad del atacante. Sancionar un penalti es siempre complicado, pero en este caso es lo que procede.

Otro asunto interesante sería analizar la sanción disciplinaria que correspondería a una infracción por juego peligroso, que podría llegar a ser expulsión si impide una ocasión manifiesta de gol; tarjeta amarilla, si corta un ataque prometedor, o no tener ningún castigo disciplinario si no tiene mayor repercusión sobre el juego.

El autor es vocal de Formación del Comité Navarro de Árbitros de Fútbol