La charla

Hoy nos vamos de fiesta

10.02.2020 | 03:50
Hoy nos vamos de fiesta

s i hace un mes les preguntan por un jugador actual de baloncesto español seguramente muchos de ustedes hubieran dicho Pau Gasol. Motivos tiene la criatura. Pero si se lo preguntan esta semana pasada hubieran dicho su hermano Marc, el Ricky Rubio, un Hernangómez o cualquiera de esos doce que se han robado el oro del Mundial de China.

La propuesta de Sergio Scariolo dentro de la pista ha sido perfecta y por ese motivo han ganado medio Mundial, pero la forma de competir de sus jugadores y la apuesta por ser equipo han ganado el otro medio. Me atrevo a decir que una de las grandezas de un buen míster es crear equipos y eso el italiano lo hace a la perfección.

Quien haya visto entrenar o jugar a nuestro Osasuna desde que Jagoba Arrasate cogió el timón estoy seguro que sabe de qué estamos hablando. Cuando consigues que todos tus jugadores tengan ese sentimiento de pertenencia al equipo y que por ello estén orgullosos tienes media tarea hecha. Por Dios, que nadie se piense que conseguir eso es fácil ni mucho menos.

A mi modo de ver una de las primeras cositas que tienes que tener claras es saber quién eres, dónde estás y hacia dónde quieres ir. Cuando todos tengan eso claro, le puedes entregar a cada uno su remo, porque seguro que tu barco ya tiene una dirección. Nadie sabe lo increíble que puede ser que todos los jugadores de un equipo remen hacia el mismo lado, sin importarles quién rema mejor o quién se llevará el premio al mejor remero.

Además de esto, tanto Scariolo como Arrasate han conseguido que los líderes naturales de sus equipos sean los primeros en todo y eso les aseguro que no suma, eso multiplica. Bien lo saben ellos.

Está más que claro que cualquier deporte de equipo es como nuestra mano, los cinco dedos por individual pueden tener su fuerza, pero si los juntas se convierten en un puño que es capaz de ganar un Mundial que nadie esperaba o hacer que nuestro Sadar se convierta en una fiesta cada partido. Hoy nos vamos de fiesta, así que vayan cerrando el puño, que aquí remamos todos.

El autor es técnico deportivo superior