Rebeca Esnaola, consejera de Cultura y Deporte del Gobierno de Navarra

"Durante un tiempo no vamos a poder disfrutar algunas cosas como antes. Va a ser una forma diferente de vivir el deporte"

29.05.2020 | 00:24
La consejera Rebeca Esnaola, posando ayer para esta entrevista en el Parlamento de Navarra.

La consejera Rebeca Esnaola afronta el retorno progresivo del deporte navarro a la normalidad con una mezcla de prudencia y optimismo

pamplona – Cuando se comprendió que la mejor defensa contra el coronavirus era el distanciamento físico, el deporte navarro vio cómo, una tras otra, sus competiciones se suspendían o aplazaban. La Administración ha tenido que involucrarse en ayudar a paliar las consecuencias y, ahora, en liderar el desconfinamiento. Rebeca Esnaola admite que "sin certidumbres", porque la pandemia aún no las da, pero al menos con algo tan importante como son las garantías sanitarias, jurídicas y económicas.

¿Cómo afronta su consejería el desconfinamiento del deporte?

– Si el confinamiento fue complicado, la desescalada no lo va a ser menos. A todos nos pueden las ganas de volver, pero hay que hacerlo poco a poco, y sobre todo intentando no equivocarnos. Las normas vienen con órdenes ministeriales genéricas con ambigüedades que hay que interpretar, y no está siendo fácil para el deporte, porque a veces no sabe cómo interpretarlas, ni para el gobierno, que tiene que garantizar la seguridad jurídica.

El deporte es una de las actividades sociales que van a dar la medida del regreso a la normalidad.

–Sí, sin duda. Si algo sabemos de este virus es que mantener la distancia física es lo que nos mantiene a salvo. Y el deporte –tanto por su público como por su práctica– rompe esa distancia. Pero quiero pensar que el deporte va a ser un recurso fundamental para ir dando pasos hacia la normalidad. Desde un punto de vista anímico, desde un punto de vista emocional y para dar una buena forma física a la gente, después de lo que nos ha afectado el confinamiento forzoso, para enfrentarse mejor a un posible contagio.

Mientras no haya vacuna contra el coronavirus, o al menos la enfermedad deje de ser mortal, el deporte en grupo es un riesgo.

– Sí. Es complicado por la incertidumbre, y porque los niños y niñas pueden contagiar a sus familiares. Es un temor del gobierno pensando en la vuelta al colegio y también al deporte. Tenemos que realizar campañas y acciones concretas para garantizar la salud y recuperar la confianza en la práctica del deporte. Es indudable que hay que seguir haciendo deporte, pero con garantías.

¿Qué fechas baraja el Gobierno de Navarra para el retorno más o menos normalizado de los entrenamientos y competiciones?

–No hay todavía fechas concretas para el regreso del deporte. El Gobierno está siendo prudente en estos aspectos. Por ejemplo, ahora, en Fase 2, se podía llegar a aforos de 400 en eventos, pero nos hemos quedado en 200. Creo que ir de 15 en 15 días evaluando la situación nos permite seguir su evolución e ir tomando medidas. Pero el departamento de Salud nos recomienda mucha prudencia.

Casi todas las competiciones están suspendidas, pero deportistas y clubes miran con optimismo a otoño. ¿Será demasiado pronto?

–No lo sabemos, pero hemos hecho lo que está en nuestras manos: hemos flexibilizado la línea de convocatorias para eventos que no se han podido celebrar en primavera, por si es posible celebrarlos en verano y otoño.

El programa estrella del Gobierno de Navarra son los Juegos Deportivos: 25.000 menores de edad que hacen deporte. Pero, ¿quién se atreverá en septiembre u octubre a dar la orden de que se celebren si hay riesgo de contagio?

–Los Juegos Deportivos son un programa fundamental en la práctica deportiva de los escolares navarros, que les transmiten además hábitos de vida saludable y valores como el esfuerzo o el trabajo en equipo. Por eso, estamos estudiando todos los posibles escenarios que podemos encontrarnos en septiembre, porque se viaja en autobuses, hay que abrir instalaciones, etcétera. Queremos mantener los Juegos, pero quizás haya que adaptarlos a las nuevas circustancias, extremando medidas de seguridad, evitando presencia de público, viajando de otra forma. Educación nos va a marcar un poco la hoja de ruta con el regreso a los colegios.

¿Qué inquietudes están transmitiendo al gobierno los diversos estamentos del deporte navarro?

–Desde los primeros días hemos hablado con todos los diferentes agentes del sector deportivo: federaciones, clubes, gestores de instalaciones, técnicos municipales, Aedona... Primero de manera sectorial y luego de manera conjunta, porque hemos creado una comisión para reunirnos en la medida en que nos lo demandan. Al principio nos trasladaban incertidumbre y preocupación por cómo quedaban las competiciones y luego fueron llegando las cuestiones de ámbito laboral, tributario, financiero. Ahora, ya, las reuniones versan sobre todo sobre el futuro a medio y largo plazo: cómo y cuándo se reabren las instalaciones, cómo se puede volver a entrenar, cómo se puede amortiguar el golpe económico de no tener público en los primeros meses de la próxima temporada...

Si la economía del deporte rara vez está boyante, este parón forzoso puede ser demoledor.

–En lo que depende del Gobierno de Navarra hemos hecho todo lo posible. Mantenemos vivas las convocatorias de ayudas y subvenciones, y las aseguramos, en colaboración con Hacienda, para que no haya mermas, aunque lleguen a los clubes divididas de otra manera. Y en lo que no depende de nosotros, lo que más nos preocupa es el patrocinio. Ya veníamos de cierto descenso y ahora vemos que algunos patrocinadores van a reducir sus aportaciones y otros se van a ir del deporte. Vamos a realizar una campaña y una serie de acciones para incentivar el patrocinio deportivo, reconociendo la labor de los que están, a ver si así convencemos a otros de que merece la pena apostar por el deporte.

En este duro panorama, al menos la Fundación Induráin ha subido un 5% sus becas al deporte de elite amateur de Navarra.

Al decretarse el estado de alarma se suspenden los plazos administrativos, por lo que hemos tenido que dar seguridad jurídica. Los deportistas que reciben becas de la Fundación Induráin estaban preocupados. La Fundación Induráin es un recurso fundamental en el ámbito deportivo navarro, por lo que las becas, cuando hemos podido activarlas, han salido para adelante. Y el objetivo es hacer lo mismo con el resto de programas de la Fundación, que iremos resolviendo cuando haya más certidumbre.

¿El parón en la cultura y el deporte va a hacer daño al Navarra Arena?

Es un pabellón que echó a andar hace año y medio y que se estaba posicionando muy bien en el ámbito cultural y deportivo, por su versatilidad y porque todo lo que se iba programando estaba teniendo una gran acogida, con público no solo de Navarra sino de las comunidades limítrofes e incluso, en algunos eventos, de más lejos. No queremos que este parón sea un perjuicio para ese buen posicionamiento. Pero, claro, el parón le perjudica porque es una instalación que tiene un gasto importante.

Poco antes del parón por la pandemia se produjo el mandato del Parlamento de buscar una solución a la carencia de instalaciones cubiertas para el atletismo navarro. ¿Se retrasará por la pandemia?

El deporte navarro arrastra un problema de instalaciones. Hubo un gran crecimiento hasta 2008, pero llegó la crisis económica. Teníamos previsto en junio terminar el censo de instalaciones deportivas de Navarra, que está sin actualizar desde 2011, para ver la foto real y poder optimizarlas. Pero las nuevas inversiones habrá que ir viendo cómo se pueden hacer, según la situación en que nos quedemos después de la pandemia.

También se va a retrasar el objetivo de Osasuna a medio plazo de recomprar al Gobierno de Navarra Tajonar y El Sadar.

–Nuestras relaciones con Osasuna son buenas y fluidas, pero es un club soberano, en el que sus socios deciden qué se hace. Siempre nos ha manifestado que quiere recuperar su patrimonio, pero es el club el que sabe qué números maneja y cuando podrá acometer esa compra. La pandemia no va a ser tan negativa para su economía como se pensaba hace unas semanas, pero algo perderá, y además está acometiendo la reconstrucción del estadio.

¿Qué sensación tiene usted ante esta pandemia?

Estamos viendo que la evolución es buena en Navarra y que los contagidos van disminuyendo, incluso tras el inicio de la desescalada, que nos daba respeto por si había rebrotes. Vemos que las personas están actuando con responsabilidad, extremando medidas como el distanciamiento físico. Pero cuando le pregunto a la consejera de Salud qué va a ocurrir a partir de otoño no se atreve a decirme nada, porque hay mucha incertidumbre. Espero que los meses de verano nos den información y pistas para otoño.

En todo caso, antes de la normalidad de verdad habrá que vivir otra con muchas comillas.

Sí. Durante un tiempo no vamos a poder disfrutar algunas cosas como antes. Ni un concierto musical ni el deporte en las gradas. Va a ser una forma diferente de vivir el deporte, y no sé si nos acostumbraremos, porque los equipos necesitan el calor de su afición.

"A todos nos pueden las ganas de volver, pero hay que hacerlo poco a poco, intentando no equivocarnos"

"No hay fechas concretas para el regreso del deporte. El departamento de Salud nos recomienda prudencia"

"Mantenemos vivas

las convocatorias de ayudas y subvenciones, sin que haya mermas"