Ezkurdia se revuelve

Suma su segundo punto en los cuartos de final del cuatro y medio al remontar un 13-21 adverso ante un Laso que paga caro sus fallos

10.02.2020 | 08:40
Gesto de contrariedad de Joseba Ezkurdia.

Suma su segundo punto en los cuartos de final del cuatro y medio al remontar un 13-21 adverso ante Laso.

Ezkurdia22

Laso21

Duración 57 minutos.

Saques 4 de Ezkurdia (tantos 6, 8, 16 y 18) y 3 de Laso (tantos 1, 6 y 8).

Faltas de saque Ninguna.

Pasas del cuatro y medio 1 de Laso.

Pelotazos 312.

Tantos en juego 8 de Ezkurdia y 14 de Laso.

Errores 4 de Ezkurdia y 9 de Laso.

Marcador 0-1, 0-4, 2-4, 2-6, 3-6, 3-8, 4-8, 4-9, 6-9, 6-10, 8-10, 8-11, 9-11, 9-12, 10-12, 10-13, 11-13, 11-14, 12-14, 12-20, 13-20, 13-21, 21-21 y 22-21.

Apuestas Se cantaron posturas de salida de 100 a 40 a favor de Joseba Ezkurdia.

Incidencias Partido correspondiente a la segunda jornada de la liguilla de cuartos de final del Grupo B del Cuatro y Medio de la LEP.M disputado en el frontón Bizkaia de Bilbao. 436 espectadores.

Bilbao - "Como otras veces yo había recibido golpes fuertes, sabía que podía pasar al revés", dijo Joseba Ezkurdia al término de su segundo encuentro de la liguilla de cuartos de final del Cuatro y Medio de la LEP.M en el frontón Bizkaia de Bilbao. El delantero de Arbizu se rehizo en mitad de un encuentro que vivió como una montaña rusa, como un thriller, en el que se las vio moradas y acabó sellando una resurrección inopinada: la noria del terror. El de Sakana bailó con un gran Unai Laso, al que le condenaron sus propios errores, y tuvo que reencontrarse tras no comenzar fino. Estuvo el de Aspe con un 13-21 en contra que imitaba a una guillotina sobre el cuello del monarca en curso, que se revolvió. Ezkurdia trazó la revolución del orden establecido. Vuelta a la realidad. El de Sakana impuso su poder, su carácter. Se despidió con un grito lobuno al aire. Le salió del fondo de unas entrañas abrasadas por un partido de alto voltaje. El soplido destruyó la casa de papel de Unai.

Jacobino Laso, ácrata de la pelota, no fue capaz de sellar una actuación notable, pero discutió con tino, con gracia y con velocidad. Pero acabó trasquilado. Sufriendo. Ezkurdia demudó al de Bizkarreta-Gerendiain, que se quedó a medias, blanco, todo piel y hueso, muriendo en la orilla, a un solo tanto de ser semifinalista de la jaula de manera matemática. El sueño, aunque parecía forrado de hormigón, estaba construido de arena y se le escapó entre los dedos al joven errotarra. El castillo de naipes, formado por la violencia en el pelotazo, se derrumbó en un abrir y cerrar de ojos. Del 13-21 al 22-21. ¡Boom! No quedaron ni los cimientos, porque la sensación fue que, sin hacer Ezkurdia un partido excelente -de hecho, tuvo problemas de solidez con la derecha y apenas cruzó el gancho-, la cita acabó desequilibrándose por el esprint final, en el que el de Sakana aprovechó dos saques y cuatro yerros de Unai en una tacada de nueve tantos. Sin embargo, no fueron esos fallos en el último tramo los que condenaron al de Baiko. Durante el envite, en el que tuvo contra las cuerdas a un Ezkurdia inerme, se equivocó en pelotazos que dieron oxígeno a su rival.

Noqueado por el gran inicio del errotarra, el de Aspe vivió a remolque, a contrapelo, con más oficio que beneficio. No encontró fisuras en su entonado rival. Aun así, Unai, soberbio a la hora de mover a su rival, únicamente se escapó a raíz del 12-14. Se puso 12-20 en un prodigio rematador. Estuvo magistral. Pero se le esfumó la inspiración. Ezkurdia, sin nada que perder, se lamió las heridas en la derecha y funcionó a tumba abierta. La revuelta supo a gloria y el tembleque arruinó a Laso, que no supo cerrar.

El telonero Por otro lado, Danel Elezkano e Iñigo Bikuña vencieron el partido que abrió la función del frontón Bizkaia de Bilbao. El de Zaratamo y el zaguero de Gros superaron a Iker Irribarria y Xabier Tolosa (16-22). Los azules dominaron el encuentro desde los primeros compases y llegaron a acumular una renta de diez tantos en el tramo final (10-20). Sin embargo, los colorados afinaron el luminoso en los últimos compases.