"Decisión del empresario por la que pone término a la relación laboral que lo unía a un empleado", así es como desde la Real Academia Española (RAE) definen el término despido de la siguiente manera.
Los profesionales de Campany Abogados hacen alusión a dicho concepto así: "La finalización del contrato laboral de un trabajador por parte de su empleador. Puede ser objetivo o disciplinario, dependiendo de las causas que lo han originado. Además, en ambos casos, puede ser declarado procedente, improcedente o nulo en juicio".
Un despido puede ser declarado procedente, improcedente o nulo en juicio
En esa misma linea, desde esta misma entidad explican que "un despido puede declararse improcedente tanto si es un despido disciplinario como si se trata de un despido objetivo, las dos clases de despido que existen en España, cuando no se ajuste a las leyes o cuando la causa no este suficientemente acreditada por el empresario". Por su parte, un despido será procedente "cuando quede suficientemente acreditada la causa o motivo que argumenta el empresario, es decir, está debidamente justificado y cumple los requisitos legales para extinguir la relación laboral". Por último, "el despido nulo se produce cuando la extinción del contrato de trabajo se realiza bajo circunstancias que la ley considera prohibidas o vulnerando los derechos fundamentales del trabajador. A diferencia de los despidos improcedentes o procedentes, el despido nulo trasciende la mera falta de justificación, entrando en el terreno de la ilegalidad por transgredir principios básicos del Derecho Laboral español".
"Ocho de cada diez trabajadores cometen este error cuando les despiden", según un abogado laboralista
Con más de 197.000 visualizaciones y más de 5.200 me gustas, la publicación del abogado laboralista Ignacio de la Calzada, con nombre de usuario @laboral_tips y que cuenta con más un millón de seguidores en TikTok y más de 828.000 seguidores en Instagram, no ha dejado a nadie indiferente. En ella, el experto y también creador de contenido afirma que "ocho de cada diez trabajadores cometen este error cuando les despiden".
"Errores más comunes al despido: No mirar la fecha. El plazo para reclamar empieza a contar desde el día exacto del despido, no cuando 'te va bien'. Firmar sin leer. Una firma mal puesta puede hacerte perder indemnización o derechos. No reclamar dentro de plazo. Tienes 20 días hábiles. Si se pasa el plazo, lo pierdes todo. Firmar un acuerdo en caliente. El enfado es mal consejero. Muchos aceptan menos de lo que les corresponde. No reunir pruebas antes. WhatsApp, correos, nóminas, horarios… Después es mucho más difícil conseguirlos. Un despido mal gestionado se paga caro. Antes de firmar o aceptar nada, infórmate", explica de manera detallada el abogado laboralista.