pamplona. Koxka va a asumir la fabricación de cámaras frigoríficas que hasta ahora se están produciendo en la planta de Kolín, en la República Checa, informaron ayer fuentes de la dirección. La multinacional Ingersoll Rand ha adoptado esta decisión porque "quiere aglutinar en una sola planta la producción de su línea supermarket, a diferencia de hasta ahora que los pedidos se cubrían entre Pamplona y Kolín", explicó ayer José Luis Ciordia, responsable de Retail Solutions del Grupo en Europa. Esta medida supone un incremento del 20% de la producción en la factoría de Landaben, aunque este porcentaje se puede ampliar hasta el 50% cuando haya más demanda, además de que asegura el mantenimiento de los 350 empleos en Pamplona. Una plantilla que a principios de 2009 sufrió 191 despidos, además de un expediente de suspensión temporal de 42 días para el resto de operarios de la fábrica, que se aplicó entre septiembre de 2009 y marzo de 2010.

Ciordia remarcó que este traslado de producción se debe "a la crisis económica global que provocó un descenso de pedidos en el mercado de hasta el 45% en 2009, y por la actitud dialogante de la plantilla que aceptó la aplicación de medidas de flexibilidad para afrontar la actual situación". La empresa prevé adecuar la factoría de Landaben para acoger la nueva producción en los próximos dos meses, para así comenzar a trabajar en ella el 1 de julio. "Vamos a incorporar maquinaria que se está usando en Kolín y habrá que hacer inversiones, pero todavía no se ha calculado su cuantía", dijo.

europa, india y áfrica A partir de ahora, Koxka atenderá a toda Europa, India y al norte de África. "En estos momentos, en Pamplona se fabrican 30 cámaras frigoríficas diarias, y en Kolín entre ocho y diez", recordó. Este aumento de producción no va a suponer la creación de más puestos de trabajo, aunque si la demanda repunta, "en un principio se contratará a eventuales", reconoció. La buena noticia que ayer comunicó la dirección al comité repercutirá en la firma Kobol de Peralta al ser proveedora de Koxka, con cerca de 90 empleados -despidieron el pasado año a 31-.

el inconveniente Al concentrarse la producción en Pamplona, subirán los costes de transporte, uno de los motivos por los que Ingersoll Rand tenía esta línea de retail solutions en Kolín, para estar más cerca del mercado del Este y de Centro de Europa. Pero, "al aglutinar ahora la producción somos más competitivos al controlar otros costes como los fijos y los estructurales", dijo. A los cerca de 50 empleados de Kolín afectados por el traslado -la plantilla está cercana a los 300- se les recolocará en una nueva línea. La factoría checa fabrica, sobre todo, aparatos de aire acondicionado para autobuses y trenes.