pamplona. En 2010, el 46% de los ingresos de la Cámara Navarra de Comercio e Industria proceden de las cuotas de las empresas -el llamado recurso cameral-, mientras que el 54% restante, de la prestación de servicios a empresas y a la Administración, según los datos aportados ayer por la propia entidad. Actualmente, 45.457 empresas componen el censo de la Cámara, y de ellas el 64% -29.065- pagan el tributo anual, que va desde el tramo de los 0,01-diez euros hasta los más de 60.000 euros.
En el nuevo paquete de medidas contra la crisis presentado el miércoles por Zapatero, esta cuota pasa a ser "voluntaria" para las empresas, una medida que según el Gobierno central pretende favorecer a "pymes y autónomos". Sin embargo, el presidente de la Cámara Navarra de Comercio e Industria y uno de los vicepresidentes del Consejo Superior de Cámaras, Javier Taberna, calificó la propuesta de "poco reflexionada, ya que no va a cumplir el objetivo de beneficiar a estos colectivos, y porque el dinero que se deje de ingresar de estas cuotas lo tendrán que sufragar los gobiernos de las comunidades autónomas en sus presupuestos del año, en definitiva, tendrán que costearlos los ciudadanos".
¿Y por qué lo pagaría la sociedad? La normativa exige que la cuantía económica proveniente de estas cuotas se destine dos tercios de ella a la internacionalización de las empresas y el tercio restante, a la formación. Por eso, como viene impuesto por ley, "si la cuota pasa a ser voluntaria tiene un efecto perverso contra los gobiernos autonómicos, quienes deberán cubrir la falta de esos ingresos vía presupuestos".
"hacia un mercado liberal" Este año el presupuesto de la Cámara fijó en un 46% los ingresos por recurso cameral, un porcentaje que ha descendido al 43% en los presupuestos de 2011. Taberna reconoce que las Cámaras deben tender hacia una menor dependencia de los recursos procedentes de las cuotas para apoyarse más en la parte de prestaciones de servicios a las organizaciones y a la Administración.
"Este recurso está abocado a desaparecer por la tendencia a la liberalización del modelo anglosajón. Pero no se puede hacer de forma drástica, como se pretende ahora, sino que de forma gradual para que las 88 cámaras de España se adapten sin problemas", remarcó Taberna.
El pago que tienen que hacer las empresas a la Cámara se basa en los beneficios que obtienen las organizaciones, y de ahí se calcula su cuota. Un cupo que se divide en diferentes tramos: únicamente en Navarra, 14 empresas se mueven entre la tributación que va desde los 30.000,01 a los más de 60.000 euros anuales; 733 compañías en el tramo que va de los 1.000,01 a 30.000 euros; y 28.318 empresas que abonan entre 0,01 a mil euros. "Es el impuesto de Robin Hood, ya que las que más aportan son las grandes empresas, pero de ese dinero se benefician principalmente las pymes a través de los servicios que ofrece la Cámara para favorecer la competitividad del tejido industrial, que a su vez, también beneficia a las grandes empresas", dijo Taberna.
El presidente de las Cámaras de Comercio, Javier Gómez-Navarro, por su parte, resaltó que la supresión de la cuota es un error que afectará a las pymes porque dejarán de recibir servicios de asesoramiento y además conllevará un recorte "importante" de su personal, que cifró en 3.250 personas. En la Cámara Navarra de Comercio, la plantilla la componen 61 personas.