PAMPLONA. Según el Informe de Estado de Medio Ambiente en Navarra 2010 presentado por el departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, el abastecimiento de electricidad procedente de renovables en la Comunidad Foral es del 45,08%, con lo que se supera con creces el objetivo marcado para 2010.

Del informe se desprende que entre 1999 y 2009 el consumo energético en Navarra ha pasado de 1.098.000 tep (tonelada equivalente de petróleo) a 1.914.000, lo que supone un aumento del 74%, informa el Gobierno de Navarra en un comunicado.

El sector en el que más ha aumentado es el del transporte (142,76%), seguido del de usos diversos (83,20%) y de la industria (26,16%). En el conjunto de España el consumo energético ha aumentado un 67,99% y en la UE de los 27 un 9,45%.

Por otra parte, el consumo energético es más eficiente, según los datos manejados en este documento, que analiza la "intensidad energética final", que mide cuánta energía se necesita para la producción de riqueza (PIB).

De 2000 a 2009, la intensidad energética final en Navarra ha descendido un 10,18%, lo que significa que la Comunidad Foral necesita menos energía para producir la misma riqueza que hace diez años, una tendencia que va claramente a la baja desde 2005.

En el mismo periodo, en España ha descendido un 32,77% y en la UE, un 23,01%.

En cuanto al transporte, en Navarra hay más vehículos por conductor que en la media de España: 693,27 por cada 1.000 habitantes con carné de conducir, mientras que la tasa en España es de 679,25.

Entre 1998 y 2008 el incremento en Navarra ha sido de 127,53% y en España, de 142,85%, señala el informe, que concluye que en la Comunidad Foral se usa el transporte público más que en comunidades de similares características.

En concreto, en Navarra el 53,8% de los mayores de 16 años se traslada a pie, en bicicleta o en transporte público.

La calidad del agua de los ríos navarros, que ha mejorado en el último año, se mide mediante una red de control físico-químico en 110 puntos, en los que se evalúa la presencia de amonio, fosfatos, nitratos y la cantidad de oxígeno en el agua, según los criterios de la Directiva Marco del Agua (DMA).

Reciben la categoría de "estado bueno o muy bueno" el 99% de los test de amonio, el 98% de los test de fosfatos, 90% de los test de nitratos y el 92% de los test de oxígeno.

Además, existe otra red que mide parámetros biológicos en 87 puntos de control tanto en primavera, cuando más agua hay en los ríos, como en periodo de estiaje. Según esos controles, el 70,11% (63% en 2008) cumplen con la DMA en primavera y el 73,56% (78% en 2008) lo cumplen en verano.

La calidad del aire en Navarra es medida en una red de ocho estaciones que evalúan la presencia de contaminantes (dióxido de azufre, partículas PM10, ozono, óxidos de nitrógeno y monóxido de carbono) en el mismo y en ninguno de los parámetros se ha superado los valores límites marcados por la UE.

Asimismo, se han mejorado los niveles de ozono troposférico, un contamnante secundario presente en la atmósfera y que está muy relacionado con la temperatura ambiental.

Durante 2009 no se han superado en ninguna de las estaciones el nivel de alerta, ni el nivel de información a la población.

En el apartado referido al cambio climático, destaca que veinticuatro instalaciones industriales (23 en 2008) participan en el Plan Nacional de Asignación de Emisiones.

En 2009 les fueron asignadas 2.587.783 toneladas de emisiones, un 4,25% más que en 2008, aunque estas instalaciones tuvieron un déficit del 32,18%, por lo que tuvieron que recurrir a la compra de derechos de emisión.

Aunque la emisión de gases de efecto invernadero ha crecido en un 72,6% en dos décadas (1990-2009), desde 2005 ha descendido en Navarra un 16,84%, al contrario que en España y la UE de los 27.

El sector más emisor en Navarra es el de la energía, con un aumento del 120% entre 1990 y 2008, seguido de procesos industriales, que aumentó en un 53,07% y gestión de residuos en un 43,02%, mientras que la emisión en la agricultura ha descendido un 8,62%.

En cuanto al suelo, Navarra cuenta actualmente con 650.000 hectáreas de masa forestal, de las que 500.000 pertenecen a bosques, en los que predominan sobre todo las hayas (130.000 hectáreas) y pino silvestre (60.000), seguidas por las encinas y carrascos (40.000), aunque también hay importantes poblaciones arbóreas de robles, pinos negros, abetos y chopos.

Al contrario de lo que ha ocurrido en las comunidades autónomas del entorno, la masa forestal en Navarra ha aumentado un 24% en los últimos 25 años, según revelan los datos del proyecto europeo Corine Land Cover (CLC).

En el apartado de residuos, los datos apuntan a que cada navarro genera 475 kilos de residuos por año, lo que supone la cuarta tasa más baja del país, por detrás de Aragón, La Rioja y Castilla y León.

En la última década (1998-2009) la generación de residuos sólidos urbanos ha aumentado 8,49% pero en el último año ha descendido un 3,79%, mientras que la generación de residuos industriales no peligrosos ha descendido un 15% en los últimos cinco años.

También ha bajado la generación de residuos industriales peligrosos en un 30%, y es la metalurgia la actividad que más residuos de este tipo genera.

En lo referido al reciclaje de residuos urbanos, las tasas en Navarra han ido aumentando aunque sólo se alcanza el objetivo marcado por la UE para 2008 en el caso del papel-cartón, cuya tasa de reciclaje en 2009 fue de un 60,95% (el objetivo es de 60%).

En el caso del plástico, entre 2002 y 2009 creció la tasa casi un 300% y se situó en un 19,17% (objetivo del 22,5%); en el vidrio, el crecimento ha sido de más del 50%, y la tasa es del 59,20% (objetivo 60%), y por último, en el reciclaje de metales, entre 2002 y 2009 creció en casi un 12%, con una tasa de 31,58% (objetivo 50%).

Por otra parte, entre otros datos, el informe resalta que el cangrejo autóctono se ha estabilizado en los últimos años y ha tenido una recuperación paulatina de sus localizaciones y poblaciones. En concreto, entre 1999 y 2009, el número de poblaciones se ha incrementado en un 10%.

Por otra parte, el sarrio es una especie a la que en Navarra se hace un seguimiento poblacional coordinado con Aragón anualmente, que revela que ha ido aumentando en número y en área de distribución, aunque con los altibajos típicos de los ungulados silvestres.

Pese a la disminución del censo del 2010, la tendencia desde el año 1995 es ascendente.

Según se expone en el capítulo de bosques, su estado es bueno, aunque sufren mucho en años muy secos: en 2001, 2002, 2003 y 2006 se detectó una defoliación moderada de los árboles, con afecciones superiores al 25%, y sólo en 2009 se han detectado daños en el 16,20% de los árboles.

Asimismo, hay una tasa alta de conatos de incendio, la mayoría por negligencia, pero se trata de incendios de poca importancia en general.

En 2009 los incendios de Izaga y Juslapeña fueron los de mayor impacto y la superficie total afectada el pasado año fue de 1.300 hectáreas.

Por último, en el apartado de sostenibilidad, en Navarra se ha hecho una apuesta por la misma que se concreta en la puesta en marcha de Agendas Locales 21 (programas que sienta las bases para desarrollar una política ambiental de forma estructurada y programada) en 174 municipios, en los que vive el 85% de la población navarra.