pamplona. El recorte de plantilla, en un principio a través de prejubilaciones, y el cierre de oficinas costarán a Banca Cívica 550 millones de euros, después de que a Caja Navarra, Caja Canarias y Caja de Burgos se una Cajasol. El coste de esta reestructuración se conoció ayer después de que el consejo de administración de la entidad andaluza aprobara el contrato de integración en el Sistema Institucional de Protección (SIP) de Banca Cívica.
Por el momento, se estima que el plan de prejubilaciones afecte a más de mil trabajadores entre las cuatro entidades, que se costearán a través de dinero procedente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Así la mitad de los 1.100 millones que se prevé solicite Banca Cívica al fondo se destinarán, principalmente, a este fin -un préstamo que hay que devolver en el plazo de hasta siete años a las arcas públicas, con un interés del 7,75% el primer año-. Y es que, el grupo no acometerá un cierre de oficinas importante al "producirse escasos solapamientos entre ellas", decía hace pocos días Enrique Goñi.
El viernes se prevé la constitución de la mesa laboral donde se negociarán las condiciones de los empleados que se puedan acoger a las prejubilaciones como aquellos trabajadores que se queden. Fuentes consultadas, cifran las prejubilaciones en más de mil, unas 450 entre Caja Canarias, Caja de Burgos y Caja Navarra -esta última unas 160 de esas 450-, y el resto se encuentran en Cajasol. Con estas estimaciones, de los más de 9.500 trabajadores que aglutinaría actualmente el Grupo, el ajuste dejaría a la plantilla entre los 8.000 y 8.500.
ugt votó en contra De esta forma, el consejo extraordinario de Cajasol aprobó ayer la incorporación de la entidad andaluza al SIP de Banca Cívica, con la abstención de CCOO y los votos en contra de UGT, informó a través de un comunicado. Este visto bueno posteriormente deberá ratificar y aprobar definitivamente la asamblea general de la entidad, que prevé aceptarlo en sesión extraordinaria el 27 de diciembre. Cajasol entra en el SIP con una cuota del 29,1%; Caja Navarra, con otra del 29,1%; Caja Canarias, con un 21,3% y Caja de Burgos, con un 20,5%.
la decisión de jc flowers Por su parte, Banca Cívica insistió ayer en que las negociaciones con el fondo de capital riesgo de EEUU JC Flowers "se encuentran paralizadas", y que "se retomarán" una vez que "culmine el proceso de integración con Cajasol". El lunes, el propio Christopher Flowers sorprendía con sus declaraciones al diario Financial Times al anunciar que por el momento no iba a invertir en el Grupo y que esperaría si tenía "sentido hacerlo una vez completada la fusión con Cajasol". "Firmamos una carta de intenciones no vinculante con Banca Cívica: una declaración que no ha sido reemplazada por un acuerdo formal. Consecuentemente no hemos invertido en España y no estamos comprometidos a ello", declaró.
El profesor de Economía de la UPNA, Juan Carlos Longás, señaló ayer que la decisión adoptada por JC Flowers "hay que tomarla como la postura de un inversor que está esperando a que concluya un proceso de integración. Yo no veo más allá de eso". Desde julio -cuando se anunció el acuerdo con Flowers por el que aportaría 450 millones de euros y entraría en el accionariado, tras suspender Banca Cívica el test de estrés- hasta diciembre -donde Cajasol se va a unir al proyecto de Can, Caja Canarias y Caja de Burgos-, el marco de negociación ha cambiado.
"Más me preocupa que Banca Cívica haya acudido a JC Flowers para capitalizarse, un tiburón financiero dedicado a la compra de bancos en crisis, que el propio fondo de capital riesgo decida no invertir en Banca Cívica", resaltó. Y para Longás, "la economía española está igual ahora que en julio", en referencia a las declaraciones de Flowers sobre la "improbabilidad de adquirir un banco en un país con problemas de riesgo de crédito soberano".
UPN y psn respetan la decisión El portavoz del Gobierno foral y vicepresidente de UPN, Alberto Catalán, recalcó ayer que su partido "respeta la decisión de este fondo de capital riesgo", y que "la posibilidad de entrar antes en Banca Cívica no era tan mala como tampoco lo es ahora, cuando por el momento se ha paralizado todo". Para Catalán lo importante es "consolidar un grupo de cajas sólido y fuerte, que ofrezca el mejor servicio a sus clientes".
El secretario general del PSN, Roberto Jiménez, destacó que tiene "plena confianza en un proyecto tan sólido como el de Banca Cívica", y que la decisión adoptada por Flowers es normal dentro del mercado financiero. Insistió en que existen "otros recursos para capitalizar las cajas como el FROB".
alianza de cajas vasconavarras El portavoz de NaBai, Patxi Zabaleta, advirtió de que la retirada de Flowers pone en evidencia "el fracaso" de la gestión en el grupo, "liderado hasta ahora por Can". Zabaleta consideró que "lo responsable políticamente es revisar todo lo actuado y asentarlo en nuevas bases económicas más sensatas", y culpabilizó de la situación a Sanz, Barcina y Jiménez. Así, Zabaleta defendió la idea de una Confederación de Cajas Vasconavarras, ya que "un planteamiento riguroso desde el punto de vista económico no puede obviar el hecho de que las relaciones económicas entre la CAV y Navarra son no sólo mayoritarias, sino crecientes".
las opiniones de cdn, iun y ppn El presidente del CDN, José Andrés Burguete, remarcó que hay que "confiar en este proyecto, que sigue la hoja de ruta del Banco de España". El coordinador general de IUN, José Miguel Nuin, acogió con buena noticia las declaraciones de Flowers, aunque lamentó que "Banca Cívica todavía busca capital privado". Por ello, Nuin volvió a defender "la naturaleza jurídica y social de las cajas, arraigadas a su territorio, algo que se ha puesto en peligro gracias a la nueva normativa aprobada por el PSOE y el PP".
Por su parte, el presidente del PPN, Santiago Cervera, remarcó que echa de menos "las explicaciones de Sanz, Miranda y Jiménez, que con entusiasmo defendieron esta operación". "Ellos se hartaban de decir que Flowers era capital y el FROB, deuda. ¿Qué tienen que decir ahora?", se preguntó.