pamplona. Caja Canarias y Caja de Burgos captaron cerca de mil nuevos clientes en los primeros Puntos de Encuentro que han celebrado, respectivamente, en Las Palmas y en Valladolid. Además, más de 6.000 personas se han interesado por el modo de contribuir con los proyectos de las entidades sociales, según informó Banca Cívica.

Este modelo consiste en trabajar conjuntamente con las entidades sociales para que éstas capten clientes para la entidad financiera al mismo tiempo que financian sus proyectos. El modelo, implantado en la zona geográfica de Caja Navarra desde hace tiempo, también lo está ahora en todo el grupo, al tenerlo ya funcionando Caja Canarias y Caja de Burgos.

Los Puntos de Encuentro son una de las herramientas que tienen las entidades sociales para dar a conocer sus proyectos y pedir el apoyo de los ciudadanos. En Valladolid participaron en el Punto de Encuentro 70 entidades sociales y como consecuencia de esta acción se dieron de alta 283 nuevos clientes y otros 2.500 conocieron cómo pueden apoyar los proyectos sociales a través de Caja de Burgos. En Las Palmas de Gran Canaria más de diez mil personas se acercaron al parque de San Telmo, donde se instalaron 70 entidades sociales con sus respectivos stands. Se realizaron cerca de 4.000 contactos interesados en apoyar a las entidades sociales y 664 personas decidieron y posteriormente materializaron el alta como clientes de Caja Canarias.

cuatro cajas y ocho sindicatos Por su parte, Banca Cívica y los sindicatos presentes en las cajas que componen este SIP (Caja Navarra, Caja Canarias, Caja de Burgos y Cajasol) constituirán la mesa laboral hoy, con vistas a culminar la integración de Cajasol en este grupo. En la mesa se sentarán las direcciones de las cajas de este SIP y ocho sindicatos: CCOO, que tiene un 42,77% de representación; UGT, con un 36,45%; Csica, con un 13,9%; y a éstos se unen una serie de organizaciones con menor representación -SEA, GTB, LAB, CGT y ELA-, que suman el 6,92% en el conjunto de entidades que conforman Banca Cívica. En dicha mesa laboral se deberán negociar las condiciones "tanto de los que se quedan como de aquellos que se acojan a prejubilaciones". Estas últimas se calculan en más de mil, con un coste de 550 millones de euros.