pamplona. Banca Cívica suprimirá 1.100 empleos entre Caja Navarra, Cajasol, Caja Canarias y Caja de Burgos en su plan de reestructuración, que tendrá un coste de 550 millones de euros. Tras este adelgazamiento, la plantilla aglutinará a unos 8.400 trabajadores. De estos 1.100 puestos, unos 160 se detectan en la Can, y fuentes del comité de la entidad navarra aseguraron ayer que se iban a suprimir por medio de prejubilaciones.
Sin embargo, en la propuesta que presentó ayer Banca Cívica a los sindicatos incluyó otras posibles medidas si el sobrante de 1.100 empleos no se cubre sólo con prejubilaciones, a las que se pueden acoger los trabajadores que cumplan 55 años hasta el 31 de diciembre de 2010, y con una antigüedad mínima de diez años en la caja correspondiente. Ante esta posibilidad, el Grupo propone como novedad bajas voluntarias, suspensiones de contratos y reducciones de jornada para aquellos que tienen menos de 55 años, informaron ayer fuentes sindicales.
lo mismo y lo novedoso Distintos sindicatos consultados coincidieron en señalar que la propuesta sobre la prejubilación incluye a las personas que hayan cumplido los 55 años hasta el 31 de diciembre de 2010, y con una antigüedad como mínimo de diez años en la empresa. La cobertura será del 75% de la retribución fija anual si no se aporta al plan de pensiones; y del 70% si se aporta, hasta los 63 años.
Hasta ayer sólo Banca Cívica había hablado de prejubilaciones, pero en la nueva propuesta introduce "bajas incentivadas, suspensiones de contrato y reducciones de jornada", remarcaron fuentes sindicales. En un principio, a la plantilla de Caja Navarra no tiene que afectarle estas nuevas medidas, porque el excedente de la entidad se completaría sólo con prejubilaciones, y "sin medidas traumáticas, como la aplicación de un expediente de regulación de empleo de extinción de contratos", contaron estas fuentes.
El planteamiento de la dirección oferta bajas incentivadas para los menores de 55 años con una indemnización de 45 días por año con un tope de 42 mensualidades. En el caso de que el trabajador no se quiera desvincular de forma total con la entidad financiera, puede acogerse a la suspensión de contrato de entre tres y cinco años. A través de esta medida, cobraría el 30% de la indemnización de la baja voluntaria, y se le reservaría su puesto de trabajo. Por último, Banca Cívica plantea la posibilidad de aplicar reducciones de jornada del 50% en aquellos puestos que se puedan realizar, con la mitad del sueldo, y extensible por lo menos durante dos años.
Éste fue el documento que entregó Banca Cívica a los ocho sindicatos que se citaron ayer en Madrid para constituir la mesa laboral, y negociar un acuerdo para el 27 de diciembre.
Sin embargo, los representantes de las diferentes centrales se marcharon del encuentro con la propuesta bajo el brazo, pero sin constituirse la mesa de negociación.
por qué se llegó a esta situación El sindicato SEA en Caja Navarra planteó repartir la representación sindical de acuerdo a la participación pondera de cada caja en el Grupo -Can y Cajasol tienen un 29,1%, Caja Canarias, un 21,3% y Caja de Burgos, un 20,5%- y no según los delegados que sumen cada sindicato entre las cuatro cajas.
El planteamiento de SEA, que beneficia a los sindicatos con menos representación, fue apoyado por todos, excepto por CCOO, que defendió la composición inicial de la mesa. Banca Cívica tampoco aceptó la propuesta, por "una inseguridad jurídica de los posibles acuerdos que se pueden generar" si se lleva a cabo esa composición de la mesa. El lunes, todos vuelven a tener una nueva cita.