PAMPLONA. El 2 de noviembre comenzó su actividad esta nueva sociedad, que ha sido presentada hoy por uno de sus socios y trabajador, Mikel Del Río, acompañado por representantes del Gobierno foral, la Asociación Navarra de Empresas Laborales (ANEL) y la consultora Coingest, que han contribuido a que este proyecto sea una realidad, con una previsión de facturación de entre 2 y 4 millones de euros para el 2011.

En la presentación, junto a Del Río, han participado el consejero de Innovación, Empresa y Empleo, José María Roig, Alberto Morentin de ANEL y Javier Sáenz de Coingest.

Los trabajadores de Industrias Hidráulicas Pardo lo tuvieron claro incluso antes de que la empresa comunicara el cierre de la planta de Espinal y el traslado a Zaragoza y es que esa factoría "no se podía cerrar", ha señalado Del Río, quien ha incidido en la importancia de este proyecto tanto para los trabajadores como para esta zona del Pirineo, en la que resulta difícil la actividad industrial.

Por eso desde el primer momento se plantearon hacerse cargo de la empresa dedicada a la fabricación de mobiliario para residencias, hospitales y centros de salud, por "una cuestión sentimental" y porque además estaban convencidos de la viabilidad económica del proyecto, de su saber hacer las cosas y de su capacidad para acceder al mercado con precios competitivos, ha apuntado Del Río.

Para ello se pusieron en contacto con ANEL, con la consultora Coingest, especializada en reconversiones, y con el Gobierno foral, que ha aportado hasta la fecha el 80% de lo que supone la elaboración del plan de viabilidad del nuevo proyecto y que ahora se plantea el estudio de ayudas de financiación a través de la concesión de avales.

Tras unas "duras" negociaciones con Industria Hidráulicas Pardo se consiguió que la empresa aportara como complemento de las indemnizaciones de los trabajadores la nave en alquiler durante seis años, el inmovilizado y las existencias, así como la marca "Oihana".

Hasta el momento se han invertido en el nuevo proyecto 340.000 euros, procedentes de la capitalización del desempleo de los socios, según Morentin, quien ha apuntado que en los próximos años habrá que hacer nuevas inversioes.

En cuanto a la generación de empleo, todos se han mostrado confiados en que se puedan ir incorporando algunos de los trabajadores de la antigua empresa que en la actualidad se encuentran en lista de espera. De los 30 empleados con los que contaba Industrias Hidráulicas Pardo 23 se mostraron dispuestos inicialmente a sumarse a este proyecto.

El consejero Roig ha querido aprovechar la puesta en marcha de este proyecto para lanzar un mensaje "no idealista", porque estos trabajadores "han sufrido y van a sufrir mucho", pero sí de ilusión en el sentido de que "con empeño y esfuerzo se pueden conseguir cosas".

Por su parte Morentin ha resaltado que éste es el segundo caso de reconversión importante que desarrollan este año, tras el de "Altsasuko S.Coop", y ha sostenido en este sentido que este tipo de sociedades son una fórmula válida para mantener el empleo.