PAMPLONA. Las matriculaciones de automóviles en Navarra se han situado en 211 unidades durante los quince primeros días de diciembre, lo que supone una caída del 53,1% con respecto al mismo periodo de 2009.

Así se refleja en los datos del Instituto de Estudios de Automoción (IEA) que han sido facilitados por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM), que representa a 2.400 concesionarios y 3.000 compraventas.

En el conjunto de España, las ventas han caído un 35,7%, hasta alcanzar las 21.703 unidades en esta quincena, según la asociación que indica que las compras de particulares en Navarra cerraron la primera quincena de diciembre con 164 matriculaciones, lo que supone un descenso del 52,9%.

Las ventas de empresas experimentaron también un retroceso del 52,1%, hasta alcanzar las 46 unidades, mientras que las matriculaciones de las compañías alquiladoras disminuyeron un 83,3%.

Por comunidades autónomas, todas las regiones experimentaron caídas de al menos dos dígitos en sus cifras de matriculaciones durante la primera quincena.

Según la asociación, éstas fueron especialmente preocupantes en el caso de Asturias (-57,9%); Navarra (-53,1%); Extremadura (-51,3%); Castilla y León (-50,2%); País Vasco (-48,5%); Cantabria (-47,1%), Aragón (-44,1%) y Castilla la Mancha (-43,1%).

En el resto de regiones las matriculaciones de coches también dieron síntomas de extrema debilidad, con desplomes significativos en Andalucía (-41,1%); Murcia (-40,6%); Comunidad Valenciana (-40,4%); Baleares (-39,9%); Canarias (-38,9%); Galicia (-38,3%); La Rioja (-37,1%) y Cataluña (-33,4%).

Las únicas zonas cuyas matriculaciones no descendieron en niveles por encima del 30% fueron las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla (-28,1%) y la Comunidad de Madrid (-17%).

En este último caso, según apunta, se aprecia la aportación favorable del canal alquilador, que duplicó sus operaciones hasta las 1.481 unidades, compensando así parte de las caídas registradas en los segmento de particuares (-48,2%) y empresas (-6%).

Según Ganvam, el final anticipado del programa de ayudas, la subida del IVA y el contexto económico han sumergido al sector de la distribución en una "situación crítica" que requiere una "vertebración coyuntural" en la que las asociaciones principales del sector trabajen juntas en defensa de intereses comunes.

Asimismo, ve necesario acometer "urgentemente un ajuste lógico de la estructura del sector, con un redimensionamiento de las plantillas, para adaptarla a unos niveles saneados y estables de matriculaciones que deberán situarse en el entorno de los 1,3 millones de unidades en los próximos años".