pamplona. Llegan tiempos muy duros para las empresas de obra pública. La caída en la inversión y en las licitaciones amenazan con destruir cientos de empleos en Navarra. Arian, uno de los gigantes navarros del sector, ha dado ya el primer paso: el jueves planteó al comité de empresa un Expediente de Regulación de Empleo para suprimir 51 puestos de trabajo.

La decisión de Arian venía rumiándose desde hace meses. Y las previsiones apuntaban incluso a un recorte todavía mayor del finalmente planteado. La empresa, en un comunicado remitido al personal de oficina de la empresa, argumenta que, en la actual situación económica prescindir de aproximadamente el 15% de la plantilla supone el único modo de intentar salvar al 85% restante. De los 51 despedidos, unas 20 personas serán personal de las propias oficinas y otros 30, trabajadores de obra.

Y son muchos los que se temen que la reducción de plantillas en las grandes constructoras no haya hecho sino empezar. El recorte de la obra pública -en torno al 20% para 2011- profundiza una crisis que ya se ha dejado sentir en los últimos meses, cuando el final de los planes de estímulo ha reducido de modo dramático la cartera de pedidos de las compañías. "Hasta el momento, las grandes empresas estaban aguantando y no habían presentado regulaciones por el coste de imagen que esto tiene a la hora de presentarse a concursos. Pero nos tememos que, una vez que Arian ha roto el hielo, el resto vaya en cadena", explicaba ayer un buen conocedor del sector.

dos años duros El sector de la obra pública ocupa en Navarra a unas 4.500 personas de modo directo e indirecto y afronta, según un empresario del sector, "al menos un par de años de muchas dificultades". "Las Administraciones Públicas no invierten y, sobre todo, los ayuntamientos no tienen dinero", reconocía la misma fuente, que advierte de que muchas empresas están llegando ya al límite después de meses de dificultades.

En el caso de Arian, una empresa fuertemente capitalizada (28,3 millones de euros de fondos propios según los datos de 2009) y con una facturación de 97,8 millones de euros, el beneficio obtenido en los últimos años le ha permitido sortear un 2010 complicado, en el que se ha adjudicado apenas la mitad de obra pública en Navarra que en 2010. Hasta noviembre, tenía obra por valor de 15,11 millones de euros, frente a los más de 30 del año pasado. En la presentación del ERE ante al comité, los responsables de la empresa argumentaron una importante caída en la cartera de pedidos con vistas a 2011. Entre las obras más importantes de las que le han sido adjudicadas en 2010 se encuentra la reurbanización de diferentes calles de la Chantrea.

Arian Construcción y Gestión de Infraestructuras obtuvo entre 2005 y 2009 beneficios que oscilaban entre los 4,47 millones de euros de 2006 y los 2,24 de 2009. Mantenía en ese momento una plantilla de más de 360 trabajadores, si bien estas cifras se habían ido reduciendo con la finalización de diferentes obras. Fuentes sindicales apuntaron a que Arian trabajaba habitualmente con más de 70 empresas subcontratadas, que dan empleo a unas 400 personas. En los últimos meses había prescindido ya de muchas de ellas.

Para 2011, sin embargo, las perspectivas no son buenas. El Gobierno de Navarra ha recortado en más de un 15% la inversión de obra pública y todo apunta a que la licitación total de obra pública se moverá en volúmenes inferiores incluso a los de 2010 (277 millones hasta noviembre, la segunda cifra más baja desde el año 1997). Arian, asimismo, ha perdido alguna fuente de ingresos segura, como la explotación de la Autovía del Camino, sociedad en la que contaba con una participación minoritaria en compañía de otras constructoras y de la mano de Caja Navarra mediante el sistema de peaje en sombra. La venta de la sociedad a Deutsche Bank por 93 millones de euros supuso un ingreso en efectivo pero la pérdida de ingresos seguros.