MADRID. En su discurso ante la asamblea electoral de la CEOE que este mediodía le ha elegido presidente, explicó que hay que "ayudar y aplaudir" a los partidos para que hagan las reformas que "tengan que hacer" y aunque puedan "perder votos en el corto plazo".

Además, indicó que debido a la situación de la economía y de las empresas, que calificó de grave, las reformas son "imprescindibles" e "ineludibles".

Según Rosell, la CEOE debe estar presente en la vida política, ya que es la representante legítima de los empresarios y defiende los intereses generales del país.

Por ello, destacó que hay que ser "valientes", estar unidos ante esta tarea y convencer a la sociedad de que "ninguna mejora, tanto económica como social, puede hacerse sin la empresa y los empresarios".

Se impone la unión de criterios y de fuerzas para "levantar una muralla contra las corrientes disgregadoras", destacó Rosell, quien defendió la ampliación de las bases del consenso social para hallar entre todos puentes de entendimiento.

También abogó por que se ayude a los más débiles a encontrar un trabajo y por la defensa del estado del bienestar, haciendo todas las reformas necesarias y cuanto antes mejor para que puedan ser "digeridas" más rápidaente.

Al respecto, insistió en que los empresarios deben hacerse oír en la política, lo que supone ser "activos" y no pasivos y "tener voz" con planteamientos razonados, pero contundentes.

En su discurso alabó la tarea hecha por sus predecesores en el cargo: Carlos Ferrer Salat, del que dijo tener especial devoción; José María Cuevas, de quien "mucho" aprendió y fue una figura "esencial" en la transiión; y Gerardo Díaz Ferrán, del que consideró que "otros problemas" han "oscurecido" su trabajo.

En cuanto al futuro de la CEOE descartó que haya que poner "todo patas arriba".

Díaz Ferrán se despide de la CEOE atacando al Gobierno En su discurso ante la asamblea general electoral, Díaz Ferrán recordó que el Gobierno primero negó la crisis y luego la ha gestionado "mal".

Según explicó, las propuestas de la patronal, así como él, han recibido "ácidas críticas y descalificaciones genéricas", a pesar de que después han sido adoptadas por el Gobierno de "forma parcial y tardía".

Sin embargo, destacó que esas críticas las asumió y afrontó desde la independencia y la firmeza de la CEOE, a pesar de que se negoció desde el "respeto" con el Gobierno y los sindicatos.

En cuanto a su gestión, de más de cuatro años al frente de la CEOE, agradeció el apoyo mostrado por todo el personal de la patronal, especialmente al secretario general, José María Lacasa.

Además, aprovechó para disculparse de todos los "errores" que ha podido cometer y aseguró que, a pesar de todas las dificultades vividas, los años que ha dirigido la CEOE han sido "apasionantes" y le han permitido conocer y valorar mejor a los empresarios.

"Sé que me comprenderéis si os reitero que en estos momentos delicados me siento orgulloso de ser empresario", afirmó.

En su opinión, con la elección hoy de un nuevo presidente, la CEOE comienza una nueva etapa, en la que está adecuada a los tiempos, es indepediente, transparente, participativa y tiene un mayor grado de profesionaliad.

Al respecto, subrayó que estas elecciones suponen un comienzo "aún mejor" para la CEOE, de la que dijo que tiene el futuro "garantizado".

No obstante, pidió a los presentes que esta misma tarde "rodeen" al nuevo presidente con el "mismo afecto, apoyo y comprensión" que ha recibido él, y que "velen" siempre por la unidad, la independencia, transprencia y trabajo en equipo.

El hasta ahora dirigente de la CEOE aprovechó para hacer un símil marino y afirmó que el capitán puede tener problemas, pero que el barco navega a velocidad de crucero, porque la nave está construida entre todos.

"No me despido de vosotros porque nunca me despido de los amigos", concluyó Díaz Ferrán.