pamplona. Caja de Burgos dejó ayer por la noche en suspenso la decisión sobre las medidas necesarias para que la entidad preste la necesaria autorización para que Cajasol se pueda sumar a Banca Cívica, a la que ya pertenece la entidad burgalesa junto a Can y Caja Canarias.

La decisión de suspender la asamblea -que se retomará en un plazo de 48 horas- en la que se votaba la modificación del contrato de Caja de Burgos con Banca Cívica para autorizar la nueva incorporación la adoptó el presidente de la entidad, José María Arribas. En cuanto a la razón de la suspensión se limitó a afirmar que tenía "dudas" y no concretó en qué punto del orden del día se encontraba la reunión.

La aprobación de las modificaciones necesarias para facilitar la entrada de Cajasol en Banca Cívica requería el respaldo de cuatro quintas partes de los 101 asistentes a la asamblea, aunque al quedar suspendida cabría la posibilidad de que en la continuación de la reunión asistieran otros miembros de la asamblea, que cuenta con 120 integrantes. Fuentes próximas a la entidad, señalaron que las "dudas" pueden estar relacionadas con un posible resultado contrario a las modificaciones.

En los últimos días, algunos representantes sindicales habían adelantado su intención de votar en contra si no se llegaba a un acuerdo en la mesa laboral que aún no se ha producido, y varios consejeros habían cuestionado aspectos relacionados con la pérdida de peso de Caja de Burgos al incorporarse Cajasol.