PAMPLONA. Según los datos de la Encuesta de Coyuntura Económica del Consumidor facilitados hoy por el Instituto de Estadística de Navarra (IEN), esta mejora de confianza, por encima de los niveles que arrojan los consumidores de España y la UE, se refleja fundamentalmente en las expectativas de recuperación del mercado laboral, de la situación económica en el hogar y de las previsiones de ahorro.
Una evolución precisa el IEN, que "contrasta con el deterioro" de las previsiones en cuanto a la demanda y el nivel de precios, y con "el pesimismo" sobre el momento y la probabilidad de compra.
A pesar de esta recuperación en el cuarto trimestre del año sobre la opinión del tercero, el Instituto apunta también que la confianza de los consumidores navarros ha empeorado en este último tramo del año en 3,8 puntos si la comparación se hace con el mismo periodo de 2009.
En este caso la evolución interanual es optimista en la situación económica del hogar pero no así en las expectativas de ahorro.
Así, en cuanto al sentimiento del consumidor, uno de los índice que analiza la Encuesta de Coyuntura, el IEN indica que por segundo trimestre consecutivo muestra señales de recuperación y mejora en 6 puntos la opinión del periodo precedente, aunque aún es 1,3 puntos inferior a la de finales de 2009.
Los motivos para esta recuperación trimestral son el mayor dinamismo en la situación económica de los hogares y la situación económica general que se espera, opiniones que contrastan con la debilidad en relación con el momento de compra y con la situación económica general actual.
Otro índice analizado es el de las expectativas económicas del consumidor y en este caso, tras la recuperación del tercer trimestre del año, se observa un nuevo mínimo por el deterioro en la expectativas de demanda y de precios, aunque mejoran las previsiones sobre el mercado laboral y, aunque menos, las del ahorro.
El Instituto añade que también empeora con respecto al tercer trimestre de 2010 y al último de 2009 el índice de probabilidad de compra y lo hace en todos los componentes, en especial en relación con la primera vivienda y la televisión de pago.
Mientras que el índice que mide la situación económica familiar se mantiene prácticamente en los mismos niveles del trimestre anterior y se debilita en relación con el último trimestre del pasado año ya que el optimismo en las expectativas de ahorro no logra compensar el pesimismo mostrado en la valoración de este mismo ahorro y en la situación financiera.