pamplona. El Consejo de Ministros aprobó ayer vía decreto reducir los costes del sistema eléctrico y recortar el desajuste entre ingresos regulados y costes, conocido como déficit de tarifa. El objetivo es ahorrar 4.600 millones en tres años, 1.660 millones de ellos en 2011.

Tras la reunión del Consejo de Ministros, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, indicó que el objetivo de la norma es que "todos los agentes contribuyan a la reducción del déficit de tarifa, y no sólo los consumidores". El decreto ley "evita además subidas en la Tarifa de Último Recurso (TUR) de la luz inasumibles para los hogares y la competitividad de las empresas", ya que ahora "no se verán subidas tan grandes de luz como se preveían", señaló. Y sin embargo, a renglón seguido, reconoció que la tarifa de la luz, a partir de enero, podría subir hasta un 10%.

Es a partir de entonces cuando el Gobierno mantiene la intención de congelar la tarifa de acceso de la luz, en la que se recogen los costes regulados, así como absorber, como fija la legislación, la subida registrada en los costes de la energía. Estos 1.660 millones de ahorro previstos en 2011 podrían servir para contener subidas posteriores en la tarifa de acceso, explicó el ministro.

Las líneas maestras de la reforma incluyen el establecimiento de un peaje a las generadoras de electricidad; el recorte de las horas de las que las plantas fotovoltaicas se benefician de primas; que las compañías eléctricas asuman el coste de los planes de ahorro y eficiencia energética, y la ampliación en un año, hasta 2013, del bono social, el que exime de subidas en el precio de la luz a cinco millones de hogares incluidos en colectivos desfavorecidos y que sufragan las compañías.

el reparto De los 4.600 millones de ahorro en tres años, casi la mitad, 2.220 millones, corresponden al recorte en la fotovoltaica, a razón de 740 millones al año, mientras que 891 millones se refieren al acuerdo ya alcanzado con la termosolar, 670 millones a los planes de ahorro y eficiencia, 588 millones a los peajes a la generación, 232 millones al acuerdo de la eólica y 150 millones a la ampliación a 2013 del bono social.

Las eléctricas tradicionales (Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, etc.) deberán ahorrar 1.300 millones y serán golpeadas por tres vías. La primera es la ampliación en un año del bono social, que supondrá un desembolso total de 450 millones de euros para estas empresas (150 millones de euros por cada uno de los tres años). La segunda es un peaje de generación de 0,5 euros por megavatios, que también supondrá unos 150 millones de euros de media anual.

La tercera es la asunción por parte de las compañías de los planes de ahorro y eficiencia energética (incluidas medidas como el reparto de una bombilla de bajo consumo), entre 200 y 250 millones de euros de media al año.

Sebastián explicó que el Ejecutivo lleva desde junio inmerso en un proceso de revisión de costes, en el que ha mantenido "contactos con todas las empresas del sector energético y con todas las fuerzas políticas".