pamplona. La tarifa eléctrica de último recurso (TUR), a la que están acogidos unos veinte millones de hogares y pymes, subirá una media del 9,8% a partir del próximo 1 de enero ya que la propuesta, planteada por el Ministerio de Industria, recibió ayer el visto bueno de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos. Se trata de la mayor subida porcentual desde 1983 y que quintuplica el IPC de 2010 ya que los precios subieron un 2,2% hasta noviembre. Pero la luz no será el único suministro que subirá ya que el Gobierno también dió ayer luz verde a una subida media en la factura del gas del 3,9% para cerca de 7 millones de hogares.

La subida de la luz no afectará a los titulares del bono social, que está congelado y del que pueden beneficiarse los usuarios con potencias inferiores a los 3 kilovatios, así como los hogares con todos sus miembros en paro, las familias numerosas y quienes perciban pensiones mínimas (unos cinco millones de usuarios según el Gobierno, aunque actualmente lo disfrutan sólo tres millones, según la Comisión Nacional de la Energía).

argumentos El incremento, según el Gobierno, responde al encarecimiento de la electricidad en la última subasta entre comercializadoras y a los ajustes técnicos posteriores, así como a la aplicación de un incremento del 72% en los pagos por capacidad para sufragar el decreto del carbón. La subasta arrojó un alza del 4,5%, pero tras sumar pagos por capacidad, prima de riesgo, pérdidas, mercado de ajuste o apuntamiento, el incremento queda en el 21,3%, lo que, trasladado a la TUR, arroja el incremento final del 9,8% al que se ha agarrado el Gobierno.

La TUR se compone de los peajes eléctricos (55%), que remuneran los costes regulados del sistema (como transporte, distribución o primas a las renovables), y del coste de la energía (45%), cuya evolución depende en gran parte del resultado de unas subastas para el suministro a tarifa (CESUR).

Pese al incremento de la TUR, el sector seguirá generando el denominado "déficit de tarifa", que se produce desde hace una década porque los ingresos obtenidos a través del recibo de la luz no cubren todos los costes que soporta el sistema. En un intento de equilibrar esta diferencia, el Consejo de Ministros aprobó el pasado jueves una serie de medidas entre las que destacan el establecimiento de un peaje por el uso de las redes a las empresas generadoras de 0,5 euros por megavatio hora y el recorte en un 30% de las horas con derecho a prima a las instalaciones fotovoltaicas. El objetivo, hacer que ahorren en tres años 4.600 millones para evitar que la tarifa siga siendo deficitaria.

La subida encarecerá el recibo de la luz una media de 3,2 euros al mes y de 38,4 euros al año, según explicó el secretario de Estado de Energía, Pedro Marín. El responsable de Industria precisó que la subida de la TUR, la única tarifa que fija el Gobierno, afectará en un principio y directamente a los 17 millones de consumidores que en este momento están acogidos a ella. Sin embargo, los usuarios que pueden acogerse a la TUR son, en total, 27 millones, aunque 7 millones han preferido el mercado liberalizado y 3 millones han optado por el bono social.

gas Pero no sólo subirá la luz, también lo hará el gas. Así, la tarifa de último recurso (TUR) de gas se incrementará un 3,9% de media a partir del 1 de enero, según avanzó ayer Pedro Marín, quien explicó que la tarifa denominada Tur 1, la que no incluye tener calefacción con gas, subirá un 4,14%, lo que supone 0,56 euros mensuales de media por cada hogar, mientras la denominada Tur 2, para hogares con calefacción de gas, la subida será del 3,87% y supondrá 1,66 euros al mes. A esta tarifas están acogidos unos 7 millones de hogares.

La subida del gas se aprobó también ayer por la Comisión Delegada de Asuntos Económicos junto a la de la luz, y, al igual que en ese caso, las razones son el encarecimiento del precio en la subasta y la financiación de las ayudas al carbón.