pamplona. Iberdrola ha revisado más de 1.100 kilómetros de líneas eléctricas en 2010 en Navarra con el objetivo de reforzar la seguridad del suministro y seguir mejorando la calidad del servicio que ofrece a sus clientes, informó la eléctrica por medio de un comunicado.

En concreto, la compañía ha realizado una revisión ordinaria de más de 760 kilómetros de líneas y una rápida en 221 kilómetros. Estas actuaciones están orientadas a detectar posibles anomalías en los elementos que componen este tipo de instalaciones: aisladores, conductores, herrajes, apoyos, etc., dañados por rayos, arbolado, obras de construcción o edificaciones próximas, entre otras causas.

Asimismo, la empresa ha realizado un reconocimiento exhaustivo de los apoyos eléctricos, así como las mediciones necesarias para la detección de posibles anomalías, en 136 kilómetros de sus tendidos por la comunidad.

La campaña de revisión de líneas eléctricas de Iberdrola en España se enmarca dentro de las labores de mejora de las infraestructuras de las redes de distribución de energía de la compañía con el objetivo de incrementar la calidad y garantizar el suministro de energía.

Iberdrola cuenta en Navarra con una red de distribución de energía integrada por 61 subestaciones. Dispone de 3.250 centros de transformación, 1.150 kilómetros de líneas de muy alta y alta tensión y más de 6.500 kilómetros de líneas de media y baja tensión.

en el resto En el conjunto del país, Iberdrola ha revisado en los últimos doce meses 77.300 kilómetros de sus líneas eléctricas. En concreto, la compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán ha inspeccionado aquellas líneas de muy alta, alta y media tensión que aportan las puntas de demanda de energía eléctrica, principalmente, en las épocas estival e invernal.

Iberdrola ha realizado una revisión ordinaria de más de 31.100 kilómetros de líneas y una rápida en 16.300 kilómetros. Además, la compañía indicó que ha realizado un reconocimiento exhaustivo de los apoyos eléctricos, así como las mediciones necesarias para la detección de posibles anomalías, en 7.100 kilómetros de sus tendidos por toda la geografía nacional.

Iberdrola también ha revisado por infrarrojos -análisis termográfico- otros 21.600 kilómetros de líneas. Esta acción consiste en el reconocimiento de las infraestructuras eléctricas mediante cámaras termográficas transporadas en helicóptero o por un equipo de operarios a pie. Por último, la compañía ha realizado trabajos de limpieza de los pasillos por donde discurren las líneas, talando y podando aquellos árboles que presentaban un mayor riesgo de contactar con los tendidos a lo largo de unos 1.200 kilómetros de líneas.