LA llegada de nuevos motores más eficientes, con prestaciones superiores, menores consumos y emisiones y mayor finura de funcionamiento, tiene como destinataria a toda la gama Seat, desde su modelo más asequible, el Ibiza, pasando por el compacto León y los monovolúmenes Altea y alcanzando a la gran berlina media que es el Exeo. Así que todos los posibles interesados en la oferta de la firma española se van a beneficiar de esta nueva hornada de propulsores que prometen el mejor rendimiento asociado a la tradicional deportividad siempre presente en Seat y la contrastada calidad de las mecánicas procedentes del Grupo Volkswagen.
Comenzando por el Ibiza, tanto en su carrocería de tres puertas, la dinámica SC, como en la práctica de cinco puertas o en la familiar compacta y deportiva del ST, la principal novedad se asocia al nuevo motor de gasolina 1.2 TSI, que llega en configuración Ecomotive, con caja de cambios manual de cinco marchas y función Start-Stop (parada y arranque automáticos en las detenciones), o provisto del cambio automático secuencial DSG de doble embrague y siete marchas, caracterizado por la extremada rapidez en la transición de velocidades. Los acabados disponibles serán los Style y Sport.
Con ello, el nuevo Ibiza 1.2 TSI combina la deportividad típica de Seat con una ejemplar eficiencia gracias a este motor de cuatro cilindros, 1.197 centímetros cúbicos (cc), 105 CV y 175 Nm de par máximo desde 1.550 revoluciones por minuto (rpm) hasta 4.100 vueltas, que alcanza los 190 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos (9,7 con el DSG) y recupera de 80 a 120 km/h en quinta marcha en apenas 13,7 segundos (12,6 el DSG). Su avanzada tecnología brilla tanto por su capacidad de aceleración y recuperación como por su convincente economía y bajas emisiones, ya que apenas gasta 5,1 litros a los 100 kilómetros en ciclo ponderado y, además, su registro de CO2 es de tan sólo 119 gramos por kilómetro en el Ibiza Ecomotive, lo que permite ahorrarse el impuesto de matriculación. Sus mediciones de consumo suben a 6,3 litros en ciudad y bajan a 4,4 en carretera. La versión con caja DSG obtiene unas cifras de 7,0 litros en ciudad, 4,4 en carretera y 5,3 de promedio, con 124 gramos de CO2 por kilómetro. Respecto a los precios, las tarifas del Ibiza 1.2 TSI se sitúan entre 17.190 y 19.670 euros.
La segunda propuesta en gasolina llega de la mano del gran Exeo en configuración berlina de tres cuerpos y en su variante familiar, denominada ST. Ambas estrenan el motor 1.8 TSI de 120 CV. Como ocurre con el 1.2 TSI del Ibiza, la combinación de una mecánica de inyección directa con el turbocompresor y la avanzada gestión electrónica de estos propulsores permite sustituir el viejo motor de acceso, el 1.6 de 102 CV, por una mecánica que la supera con creces en todos los sentidos: prestaciones, consumos, emisiones, agrado de utilización y finura de funcionamiento.
Respecto a su antecesor de 1.600 cc y poniendo como ejemplo los registros de la berlina, la ganancia es evidente en: par motor, con 230 Nm disponibles entre 1.500 y 3.650 rpm frente a los 148 Nm a 4000 rpm del 1.6 de 102 CV; aceleración, dos segundos menos de 0 a 100 km/h, con 10,6 segundos en vez de 12,6; velocidad punta, 202 km/h frente a los 190 km/h del antecesor; y consumos, con 7,3 litros a los 100 km en el caso de la berlina y 7,4 litros en la versión familiar Exeo ST frente a 7,5 y 7,7 litros, respectivamente, valores que en ciudad se quedan en 10,2 y 10,4 y en carretera bajan a 5,6 litros y 5,7, ante los que el 1.6 aportaba cifras de 10,6 y 10,9 en la urbe y de 5,7 y 5,8 en carretera.
El Seat Exeo 1.8 TSI de 120 CV estará disponible con el acabado Reference con un completísimo equipamiento y precios de 22.850 euros para la berlina y de 24.180 euros para el familiar ST.
SUPERDIÉSEL Y DSG Lo del diésel en el Grupo Volkswagen y, como consecuencia, en Seat, es de auténtico lujo. Las mecánicas de gasóleo de la firma catalana son el perfecto exponente de brillantes prestaciones, economía de consumo, bajas emisiones, máxima eficiencia energética y asequible precio de adquisición, lo que todo sumado hace de los modelos equipados con estos propulsores una verdadera tentación, tanto para los conductores más dinámicos como para quienes piensan sobre todo en la economía y el bajo impacto medioambiental. Ahora, la última vuelta de tuerca llega a los Seat León, Altea, Altea XL y Freetrack 4WD de la mano del poderoso motor diésel 2.0 TDI CR equipado con sistema de inyección directa y alimentación por conducto común (common rail).
Esta joya de cuatro cilindros y dos litros cuenta con una bomba de alta presión capaz de generar hasta 1.800 bar e inyectores piezoeléctricos con ocho orificios que realizan hasta siete operaciones de inyección en cada ciclo de trabajo, con lo que el nivel de ruidos es mucho menor que en el caso del viejo propulsor, provisto de tecnología bomba-inyector. Los elevados rendimientos del anterior motor se mantienen en cuanto a potencia (140 CV) y par (320 Nm de 1.750 a 2.500 vueltas), pero en todo lo que respecta a velocidad, aceleración, recuperaciones, consumos y emisiones mejoran claramente. Así, el León con caja manual de seis marchas, que alcanza los 205 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en apenas 9,5 segundos, pasa a consumir en ciudad de 7,4 a 6,1 litros, en carretera baja de 4,6 a 4,1 y de promedio recorta de 5,6 a 4,8 litros, con unas emisiones medias que se reducen de 147 gramos de CO2 por kilómetro a 125. Hay que recordar, asimismo, que el nuevo León 2.0 TDI CR de 140 CV puede llegar equipado con la caja de cambios DSG de seis marchas. Las prestaciones del León con DSG son prácticamente idénticas a las del León con cambio manual, con un consumo ponderado de 5,3 litros y unas emisiones medias de 139 gramos por kilómetro, siendo el gasto en ciudad de 6,7 litros y en carretera de 4,5. El León 2.0 TDI CR de 140 CV está disponible con los acabados Style y Sport, a precios de 23.150 a 25.600 euros.
Por otra parte, la oferta de monovolúmenes de Seat, con sus Altea, Altea XL y Altea Freetrack 4WD, también estrena el motor TDI 2.0 CR, lo que permite al Altea, por ejemplo, anunciar un gasto medio de sólo 4,9 litros y unas emisiones de CO2 de 129 gramos por kilómetro, además de 201 km/h de velocidad punta y sólo 9,7 segundos de 0 a 100 km/h, con la consiguiente mejora también en prestaciones, silencio mecánico y finura de funcionamiento. Provisto con la caja DSG de seis relaciones, las prestaciones son idénticas, si bien el gasto ponderado se cifra en 5,5 litros a los 100 kilómetros y las emisiones se sitúan en 144 gr/km. Las carrocerías del XL y Freetrack 4WD también mejoran todos sus registros. Por último, los precios se mueven entre los 23.150 euros del Altea 2.0 TDI CR Style y los 27.650 del Freetrack 4WD, con el XL en 24.200 euros.