pamplona. Banca Cívica aseguró ayer que ha cerrado 2010 con una solvencia (capital básico) del 8,05%, cinco centésimas por encima de la exigencia mínima del Gobierno para no intervenir la entidad. El nuevo banco, que agrupará el 100% de los créditos y los depósitos de las cuatro cajas que lo forman (Caja Navarra, Cajasol, Caja Canarias y Caja Burgos) mostró ayer los detalles de su cartera de créditos, que se anota 1.168 millones de euros calificados como dudosos, es decir con un retraso de al menos 90 días en el cobro.

La entidad desnudó ayer sus datos ante un grupo de 70 inversores a los que había convocado en la calle Juan Bravo de Madrid y a los que Enrique Goñi y Antonio Pulido, los dos copresidentes de la entidad, expusieron las líneas básicas del proyecto y la radiografía de su situación actual. El nuevo banco ha mostrado asimismo su voluntad de salir a Bolsa cuanto antes, una intención que comparte con otras antiguas cajas. "En términos de consolidación del grupo llevamos cierta venta, al ser uno de los procesos más avanzados", explicaron desde Banca Cívica.

La presentación de estos datos responde a una exigencia del Banco de España, que deseaba que las entidades aclararan su riesgo y concretan cuánto dinero habían prestado a los promotores y constructores. En el caso de Banca Cívica el riesgo inmobiliario supone el 12,95% de los activos totales y asciende a 9.187 millones de euros. Esta relativamente baja exposición al sector inmobiliario (la media ronda el 17%) se complementa con una garantía hipotecaria para el 90% de los préstamos. De estos más de 9.187 millones, 1.168 son calificados como dudosos (12,72%). Es decir, presentan un retraso en el cobro de al menos tres meses. Junto a ellos, la entidad tiene 2.200 millones de créditos (otro 23,95%) calificados como substandar: no están en mora pero probablemente lo estarán dentro de unos meses. Además, la entidad se ha adjudicado activos (vivienda, suelo y terrenos urbanizados) valorados en 1.418 millones de euros netos al finalizar 2010, de los que 631 millones tenían cobertura.

El cataclismo que ha padecido en los últimos tres años el sector inmobiliario español explica en buena medida las dificultades actuales de los bancos y las cajas y, en el caso concreto de Banca Cívica, ha supuesto que la entidad adelantase en el último año 4.742 millones de euros, lo que representa un 10,3% sobre los activos ponderados por riesgo. "Esto nos sitúa con una capacidad muy importante de generación de resultados en los próximos años", explicaron desde Banca Cívica que ha cerrado 2010 con un beneficio antes de impuestos de unos 226 millones de euros. La entidad espera obtener un resultado bruto de casi 800 millones de euros en 2015.

El objetivo de Banca Cívica es llegar en el tercer trimestre de 2011 a un core capital (capital básico) del 10% de los activos ponderados por riesgo. Gracias a la inyección que le ha supuesto los 977 millones de euros del FROB -y que deben devolverse a un interés mínimo del 7,75%-, Banca Cívica alcanza el 8,05%, cinco centésimas por encima de la exigencia fijada por el Ministerio de Economía para las entidades que coticen o den entrada a capital privado. Para el caso de las cajas que no se han convertido en bancos (las vascas, Ibercaja Unicaja, las castellanas y las gallegas, principalmente) la exigencia se eleva al 10%.

De este adelanto de provisiones, más de 2.000 millones de euros se han anticipado de forma extraordinaria contra el patrimonio de Banca Cívica, lo que ha situado la tasa de cobertura sobre la mora en un 130%, "muy por encima de la media del sector", explicaron desde Banca Cívica.