A Pepe Alzate Rivero (Vejer de la Frontera, Cádiz, 12/11/1942) siempre se le conocerá por ser el entrenador de los indios, ese mítico equipo de Osasuna al que dirigió desde el banquillo entre 1979 y 1983, etapa en la logró un ascenso a Primera y el asentamiento del club en la máxima categoría con un equipo plagado de navarros y con un estilo de juego alegre y atrevido. El técnico colgó muy pronto las botas, concretamente a los 32 años y siendo el Burladés su último equipo, pero ahora, a sus casi 84 tacos, se las ha vuelto a calzar para participar activamente en los dos últimos partidos que han disputado los veteranos de Osasuna, lo cual tiene un mérito tremendo, aunque también algún riesgo, como cuentan y le recuerdan personas de su entorno.

La cuestión es que a Pepe Alzate le picó el gusanillo de volver a jugar al fútbol de verdad hace aproximadamente un mes, después de un tiempo participando en las actividades de FutboleANDO, la iniciativa de Fundación Osasuna y Fundación Solera en la que personas mayores de 65 años se juntan para jugar al fútbol con una única norma: no se puede correr.

A Pepe Alzate le debió de parecer poco aquello de jugar al fútbol caminando y con eso de que en fechas recientes se han producido reuniones de los indios, con sus correspondientes homenajes, transmitió su idea de alistarse en los veteranos y, según cuentan, lleva ya un mes acudiendo todos los martes al entrenamiento semanal del equipo como uno más.

Su debut se produjo no hace demasiado en Caparroso, donde los veteranos de Osasuna cayeron por la mínima contra los veteranos del Azkarrena, que ejerció de local, mientras que este pasado sábado se pudo ver a Pepe Alzate defendiendo de nuevo la elástica de Osasuna en Añorbe con motivo de la inauguración del campo de fútbol de La Estanca, escenario en el que hubo duelo entre veteranos del conjunto navarro y del Txaparros, equipo local que compite en la Liga de la Higa de Monreal. En esta ocasión ganaron los rojillos por 3-0.

Una foto de corto con el árbitro

Pepe Alzate ha jugado entre 10 y 15 minutos en cada uno de los dos últimos partidos de los veteranos de Osasuna. Lo ha hecho como mediapunta, colocándose justo por delante de los dos pivotes con los que suele jugar el equipo. “La gente procura pasarle balones y hacerle partícipe del juego”, cuentan las fuentes consultadas. Y añaden que, a pesar de su edad, “aguanta muy bien físicamente”. La prueba de que el entrenador de los indios se ha vuelto a calzar las botas la ofreció en redes sociales el árbitro del partido del pasado sábado en Añorbe, Luis González Obregozo, que se fotografió con el protagonista.