pamplona. La plantilla de la papelera Newark-San Andrés en Villava inició ayer una huelga indefinida en defensa de su pacto de empresa que, tras haber caducado, la dirección ahora no lo quiere renovar y pretende aplicar el convenio estatal de pastas, papel y cartón, informaron fuentes sindicales.

Esta medida de presión se adopta después de que los trabajadores -unos 135 en la planta- hayan realizado paros parciales durante 18 días.

La decisión de la empresa supone, según el comité, perder condiciones laborales ya consolidadas. "Congelación indefinida de salarios de los trabajadores actuales incluso implicando pérdida de algunos pluses. Doble escala salarial para los nuevos contratados. Libre temporalidad contractual sin obligación de hacer fijos y poder contratar por empresas de trabajo temporal. Aumento de tres días de jornada laboral a cada asalariado. No tener derecho al acceso a la jubilación parcial. Y pérdidas en complementos por baja y de otras mejoras sociales que no se contemplan en el convenio estatal", denunció el comité. La parte social, compuesta por seis delegados de ELA, dos de LAB y uno de CCOO, mantuvieron una reunión con la dirección pero no hubo avances significativos porque la empresa "no entra a tratar los temas relevantes, los que hacen referencia a los salarios, a la jornada y a las jubilaciones parciales", contaron desde el comité. Ambas partes se han citado de nuevo hoy.

Al mismo tiempo que se producen estos contactos con la empresa, la plantilla continúa con la huelga indefinida en defensa de sus derechos laborales. Asistieron ayer al pleno del Ayuntamiento de Villava, donde la corporación aprobó por unanimidad una moción de apoyo a estos trabajadores.

En la planta de la papelera, los empleados montaron ayer una jaima, en la que van a estar de continuo para informar a todo el que quiera de lo que les está sucediendo.