Ocurrió este pasado lunes en el histórico frontón Beti Jai de Madrid, escenario en el que el exfutbolista Luis Figo, que en su día defendió las elásticas de Barcelona y Real Madrid, se atrevió a disputar un improvisado partido de pelota a mano con goxua (pelota de iniciación) con integrantes de la Federación Madrileña de Pelota.
Para contextualizar el asunto, resulta conveniente explicar que Figo se atrevió a jugar a pelota vasca durante la visita de miembros de la academia que reparte los prestigiosos premios Laureus del deporte, de la que el portugués forma parte, a la emblemática instalación. Ejerció de anfitriona la delegada de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, que acompañó, además de a Figo, a otras figuras relevantes del deporte, como la exgimnasta rumana Nadia Comaneci, la primera en lograr un 10 (en los Juegos Olímpicos de Montreal de 1976, con tan sólo 14 años), el exfutbolista brasileño Cafú y el expiloto italiano de motociclismo Giacomo Agostini, entre otros.
La presencia de los y las integrantes de la academia Laureus en Madrid responde a la celebración de la entrega de los Oscars del deporte en el Palacio de Cibeles de la capital de España, gala en la que los grandes triunfadores fueron los tenistas Carlos Alcaraz y Aryna Sabalenka.
La cuestión es que Figo hizo sus pinitos como pelotari en un recinto diseñado a finales del siglo XIX, declarado Bien de Interés Cultural en 2011 y restaurado entre 2015 y 2019. Y tras probar a golpear la pelota goxua con sus manos, dejó una frase para la posteridad: "Duele que te cagas". Sin duda, el fútbol se le daba mejor.