Los 47.190 autónomos en Navarra aguantan el primer año de covid por las medidas públicas

Construcción aporta 116 trabajadores por cuenta propia más porque el confinamiento favoreció la reforma de viviendas; y la hostelería, 29 más, porque el encierro pilló a emprendedores inmersos en nuevos proyectos

13.01.2021 | 21:15
Una persona en un establecimiento durante las rebajas este año.

Los autónomos en Navarra han aguantado el primer año de pandemia gracias a las medidas públicas que se han habilitado desde los gobiernos central y autonómico, ya que sus actividades se han visto resentidas por la crisis económica derivada del coronavirus y por las restricciones que se han ido aplicando en los últimos diez meses para combatir este virus.

La Comunidad Foral cerró el año pasado con 47.190 trabajadores por cuenta propia, una cifra semejante a la de 2019, al sumar apenas 23 autónomas más, principalmente por el buen comportamiento de la construcción y el transporte. En cambio, otros sectores lo han pasado peor como la industria manufacturera, el comercio y la agricultura, según los datos de la Seguridad Social.


Las medidas impulsadas por el Estado y el Gobierno de Navarra, con prestaciones, ayudas directas y avales para obtener préstamos para favorecer la liquidez a través de las líneas ICO y de Elkargi y Sonagar por medio de los convenios con Sodena, han favorecido que los trabajadores autónomos en la Comunidad hayan podido amortiguar el golpe del descenso de sus actividades. Así coinciden tanto el presidente de ATA en Navarra, Juan Carlos Equiza, como la secretaria general de UPTA en la Comunidad Foral, Natalia Moriones.

"EL AUTÓNOMO SE HA ASFIXIADO"

Equiza remarca que ha concluido "un año terrible, en el que el autónomo se ha asfixiado" a pesar de que la estadística indique que el número de trabajadores por cuenta propia se haya mantenido. Considera que los mecanismos públicos han funcionado, pero cree que deben prolongarse, e incluso mejorar. "A nivel estatal para avalar un acuerdo con el Gobierno para prorrogar la prestación por cese de actividad para nuestro colectivo, hemos propuesto como federación lo siguiente: eliminar el requisito de que para acceder ahora a la ayuda, uno tenga que haberse beneficiado entre marzo y junio; la exoneración de la cotización como tienen los asalariados del régimen general en los ERTE de limitación, cuando los trabajadores por cuenta propia vean restringida su actividad por orden administrativa; permitir que los autónomos de temporada que en 2018 o 2019 hayan cotizado en meses diferentes del periodo de junio a diciembre puedan acceder a la ayuda; y aplazar la subida de cuota prevista para 2021, fruto del acuerdo de 2018, para la subida de tipos a 2022".

CÓMO DEVOLVER LOS PRÉSTAMOS


Moriones también advierte de que una vez que los autónomos accedieron a financiación el año pasado mediante los avales, ahora pueden tener dificultades para su devolución, ya que la caída del PIB ha impedido que la mayoría recupere sus ingresos. Por eso, plantea la necesidad de "volver a negociar nuevas carencias, condiciones y plazos de amortización".

"ESTÁN ABIERTOS, PERO EN QUÉ CONDICIONES"


Desde que se proclamara el estado de alarma el 14 de marzo del año pasado y hasta ahora, la economía ha sufrido una gran sacudida en un espacio corto de tiempo, que ha repercutido en empresas y autónomos. "Los trabajadores por cuenta propia aguantan todo lo que pueden para evitar el cierre, porque una vez que cesan su actividad resulta muy complicado retomarla. Están abiertos, pero en qué condiciones", reflexiona Moriones.

Los sectores que han destruido empleo en el régimen de autónomos el año pasado son la industria manufacturera, con 155 menos; el comercio, con 105 menos debido al cese temporal de la actividad durante el confinamiento y por las restricciones que han ahuyentado a consumidores de los establecimientos físicos, además de que este escenario ha acelerado la compra online.

Entre las actividades beneficiadas por la pandemia se sitúa la construcción, que tras el confinamiento ha detectado una demanda de reformas menores en viviendas para acomodarlas ante la posibilidad de un nuevo encierro. En un año el número de autónomos en la construcción ha pasado de 7.036 a 7.152, 116 más. "Todo lo relacionado con las reformas y mobiliario ha tenido un incremento espectacular", recuerda la secretaria general de UPTA.

El transporte, actividad esencial en la pandemia, también ha experimentado una subida, con 126 más; y la hostelería, que aunque esté pasando penurias, registra 29 autónomas más en 2020 respecto a un año antes. Esto puede deberse a que el confinamiento sorprendió a algunos hosteleros en plena obra para abrir un nuevo establecimiento, y que a pesar de esa situación, decidieron continuar con el proyecto para cubrir su inversión.

Moriones recuerda que en época de crisis algunas personas asalariadas que han perdido su empleo, deciden emprender por necesidad. "Este año se puede considerar algo residual, pero también se han registrado estos casos", concluye.