Benecke Kaliko amenaza con quitar producción y paralizar inversiones en su planta de Landaben con cien empleados

La mayoría del comité, tres de LAB, dos independientes y uno de ELA, mantienen la huelga en defensa del empleo, y UGT se desmarca

02.03.2021 | 21:35
Integrantes del comité y representantes de los grupos políticos, en el Parlamento.

Benecke Kaliko anunció al comité el pasado lunes que estaba estudiando la posibilidad de trasladar producción de la factoría de Landaben a otras fábricas europeas; y que paralizaba todas las inversiones hasta nueva orden.

En una nota distribuida al comité de huelga y a la plantilla, fechada con 1 de marzo, la empresa informaba de que había "iniciado ya un plan de contingencia sobre proyectos que se realizan actualmente en la planta de Pamplona para su realización en otras plantas europeas", y que paralizaba las inversiones en la factoría de Landaben.

Esta fue la respuesta de la dirección a la huelga indefinida que secunda la mayoría de su personal de producción por dos despidos, la presentación de un ERTE ya judicializado y el deterioro de las condiciones laborales estos años.


CIEN EMPLEOS: MITAD EN PRODUCCIÓN Y MITAD EN ADMINISTRACIÓN


La planta de Benecke Kaliko, del Grupo Continental, cuenta con una plantilla de algo más de cien trabajadores, la mitad en producción y la otra mitad en administración. Esta fábrica forma parte de un grupo con 230.000 trabajadores, que está inmerso en un proceso de reestructuración con la supresión de 30.000 empleos.

La empresa lanzó el lunes una propuesta que contemplaba garantizar dos años el empleo (hasta el 31 de diciembre de 2022), y reducir los días de ERTE y complementarlo. Pero, siempre y cuando el comité desistiera de judicializar este ERTE y de no acudir a Inspección de Trabajo durante la negociación de las condiciones laborales.

La dirección dio de plazo las 22.00 horas del lunes para dar respuesta a su planteamiento.

UGT CREE SUFICIENTE LA GARANTÍA DE EMPLEO DE DOS AÑOS


Los dos delegados de UGT consideraron suficientes estas mejoras e instaron a dejar la huelga a la plantilla. En una nota, la Federación de FICA-UGT ha señalado que el principal objetivo de la plantilla de garantizar el empleo "está al alcance de la mano" y que "se trata de un logro suficiente para desconvocar la huelga en la planta". Ha destacado que adoptan esta decisión por "responsabilidad, ya que el futuro de la empresa está amenazado por la incertidumbre económica".


EL COMITÉ DE HUELGA INSISTE EN LOS PAROS Y EN NEGOCIAR 


Pero, el resto del comité, tres delegados de LAB, dos independientes y uno de ELA, mantienen la huelga, y lamentan que UGT "se ponga del lado de la dirección". El comité de huelga, que presentará este miércoles una oferta a la dirección, ha trasladado esta mañana su problemática al presidente del Parlamento, Unai Hualde, y por la tarde a todos los grupos políticos en una sesión de trabajo.

Después el comité de huelga ha celebrado una asamblea con los trabajadores de producción que ha decidido continuar con este paro, al mismo tiempo que quiere negociar para resolver el conflicto.

UNA PLANTA DESDE 1953


Benecke-Kaliko es una empresa de automoción que opera en Landaben desde 1953 y pertenece al grupo Continental desde 2014, y cuyos trabajadores de producción se encuentran desde hace una semana en paro.

La parte social ha planteado al presidente del Parlamento Unai Hualde la posibilidad de que esta institución interceda ante la dirección de la empresa para tratar de "revertir la situación de indefensión" que padecen por la "impositiva política de la gerencia, que bien podría abocarnos al cierre".

16 DESPIDOS EN CUATRO AÑOS


El comité de huelga ha dado cuenta de la tesitura que atraviesan tras una semana de paro, ha cuestionado el régimen sancionador y los 16 despidos practicados en los últimos cuatro años y ha insistido en su petición de que el Parlamento "medie para evitar daños mayores en una empresa significada y con potencial humano y societario".

Según ha explicado el Parlamento en una nota, Unai Hualde, por su parte, ha señalado que "las labores de mediación en este tipo de conflictos están residenciadas competencialmente en las autoridades laborales, si bien el Parlamento, en su función de control al ejecutivo, puede realizar un seguimiento de las gestiones que se estén desarrollando" en este u otros casos.