Ion Izagirre se ha llevado el Gran Premio Miguel Induráin por tercera ocasión, igualando el récord que ostentan otros cinco ciclistas (Hortensio Vidaurreta, Miguel María Lasa, Juan Fernández Martín, Ángel Vicioso y Alejandro Valverde) que lideran el palmarés de la clásica de Estella-Lizarra, que volvía a convertirse este sábado en epicentro del ciclismo internacional con una edición de alto nivel competitivo y una participación marcada por la presencia de equipos WorldTour y varios de los corredores más destacados del panorama actual. El ciclista de Cofidis, especialista en este tipo de carreras, se ha llevado la prueba en un final en el que se ha descolgado de Simmons, con quien iba mano a mano.
Desde las 12.00, con multitudinaria salida en la Plaza de los Fueros y retransmisión en ETB-1 a partir de las 15 horas, el pelotón afrontaba una jornada de 203,9 kilómetros con salida y llegada en la ciudad del Ega, en un día radiante, casi veraniego, donde el desenlace volvía a decidirse previsiblemente en los exigentes repechos finales que han marcado algunas de las ediciones más recientes.
La prueba reunía a 19 equipos profesionales, con una participación de primer nivel: diez formaciones UCI WorldTeam, seis UCI ProTeam y dos escuadras UCI Continental, consolidando una vez más la cita navarra como una referencia en el calendario previo a las clásicas de primavera.
Un recorrido exigente con el sello clásico de Tierra Estella
El trazado vuelve a responder al perfil tradicional de la carrera, con una primera mitad acumulando desgaste y una parte final diseñada para seleccionar a los candidatos al triunfo. El pelotón deberá superar los altos de Eraul (2ª categoría), Guirguillano (1ª), Lezáun (2ª) y un nuevo paso por Eraul, antes de afrontar el tramo decisivo.
En los kilómetros finales se concentra buena parte de la dureza del día. El último paso por Eraul, situado a 9,6 kilómetros de meta, enlaza prácticamente con Muru, a 5,1 kilómetros, antes de llegar al repecho de Ibarra, a solo 1.600 metros de la llegada en el Paseo de la Inmaculada, un punto donde ya se han resuelto ediciones anteriores y que vuelve a perfilarse como juez definitivo.
Navarra vuelve a tener protagonismo en carrera
El ciclismo navarro vuelve a contar con una representación destacada tanto en equipos como en corredores. No faltan a la cita las tres estructuras profesionales vinculadas a la comunidad: Movistar Team, Caja Rural-Seguros RGA y Equipo Kern Pharma.
En el pelotón figuran además seis corredores navarros con opciones de dejarse ver en carrera. El foco principal vuelve a situarse sobre Igor Arrieta, que busca firmar una nueva actuación destacada en casa y convertirse por cuarta vez en el mejor navarro de la prueba.
El corredor del UAE ya logró ese reconocimiento en 2022, 2023 y 2025, y de conseguirlo nuevamente rompería el empate histórico que mantiene con su padre, José Luis Arrieta, quien fue mejor navarro en 1995, 1998 y 2001.
Junto a él, otra de las referencias locales es Urko Berrade, que ya fue primer navarro en 2021 y 2024 y llega como uno de los corredores capaces de responder en un recorrido que se adapta bien a sus características.
También han tomado la salida Unai Ramos y Diego Uriarte con Kern Pharma, además de Unai Aznar e Iker Mintegi en Euskaltel-Euskadi.
Un cartel de favoritos con nivel WorldTour
La edición de este año presenta además una nómina de aspirantes de enorme nivel. Entre los nombres más destacados aparecen corredores contrastados como Warren Barguil, Ion Izagirre y Brandon McNulty.
También figuran corredores con perfil ofensivo y gran capacidad en clásicas como Quinn Simmons, además del joven talento alicantino Héctor Álvarez, una de las promesas emergentes del pelotón.
En clave estatal, Movistar presenta una alineación sólida con Roger Adrià y Raúl García Pierna como referencias, mientras que otros nombres como Juan Pedro López, Ben Healy, Lukas Nerurkar, Pello Bilbao, Harold Tejada o Jesús Herrada amplían una lista de favoritos muy abierta.