Erri Berri derriba las instalaciones de Mepamsa en Noáin

La superficie de 23.000 metros cuadrados mantiene por el momento el permiso de uso como suelo industrial

23.11.2021 | 21:06
Continúan las labores de recogida de escombro.

Erri Berri se ha encargo de derribar las instalaciones que albergaron Mepamsa, especializada en la producción de campanas extractoras.

El lunes 15 de enero de 2007, los 190 trabajadores y trabajadoras de Mepamsa recibieron la peor noticia: el cierre de las instalaciones de Noáin, junto al aeropuerto.

Esta fábrica de origen navarro, especializada en la producción de campanas extractoras para cocinas desde 1967, fue adquirida por el grupo italiano Faber, quien decidió llevar la actividad de Noáin a Zaragoza y a Barcelona.

La plantilla luchó por mantener sus puestos de trabajo en Noáin; pero tras meses de conflicto laboral, este proceso traumático concluyó con un acuerdo entre la dirección y el comité sobre traslados a Zaragoza, despidos con mejora de indemnización y prejubilaciones.

El anuncio de la clausura de la factoría se produjo meses antes del inicio de una recesión económica por la crisis financiera y el estallido de la burbuja inmobiliaria que se prolongó durante años.

En ese bache, Mepamsa dejó de producir en esta localidad, y las instalaciones quedaron desiertas de actividad.

DETERIORO POR EL DESUSO


Aproximadamente hace cuatro años, la sociedad propietaria de la parcela que albergaba las diferentes naves que formaban Mepamsa inició su derribo, que paralizó a los pocos días al llegar a un acuerdo para alquilar estas instalaciones, ha podido conocer este periódico. Sin embargo, esta iniciativa no prosperó; y el propio desuso de los diferentes edificios favoreció su deterioro e incrementó la imagen de abandono.

COMIENZAN LOS TRABAJOS


Esta superficie suma unos 23.000 metros cuadrados, y a finales de este verano finalmente la empresa Erri Berri de Olite inició las labores de derribo.

Los tejados de las naves estaban cubiertos con uralita (material que contiene amianto, un mineral cancerígeno que obliga a cumplir unas normas de seguridad para desmontar estas placas). Por ese motivo, en primer lugar se procedió a retirar la uralita con la aplicación de los protocolos requeridos para posteriormente empezar a tirar cada uno de los almacenes.

A mediados de septiembre, ya comenzaron a verse las primeras máquinas de Erri Berri en Mepamsa, cuya actividad se ha prolongado durante estas semanas.

"NO HAY NADA CONFIRMADO"


Por el momento, este suelo es industrial, y todavía la propiedad no ha solicitado al Ayuntamiento ningún cambio en su uso para que pueda albergar otras alternativas. Este periódico contactó con la propiedad quien confirmó que estudia "varias opciones para dicho suelo, pero sin estar nada confirmado".

El alcalde de Noáin, Sebastián Marco, se mostró satisfecho por la demolición de esta fábrica, y opinó que prefiere que no vuelva a desarrollarse un actividad industrial en este lugar "para evitar el tráfico que puede generar, principalmente de camiones, y para favorecer la seguridad y la estética del entorno".

En el caso de que puedan promoverse viviendas en esta parcela, sus promotores tendrían que tener en cuenta su cercanía al aeropuerto, ya que esta infraestructura restringe el tipo de inmueble que puede construirse en esta ubicación. Pero, todavía el consistorio no ha recibido ningún proyecto vinculado a estos terrenos.

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