La inflación repunta y todos miran a las gasolineras y a los supermercados. Los carburantes han encadenado meses de incrementos tras el respiro la pasada primavera y los alimentos, con oscilaciones quizá menos espectaculares en la mayor parte de los casos, siguen anotándose subidas continuas que han llevado la cesta de la compra a máximos casi continuos. Tras el espectacular encarecimiento del año pasado, la mayor parte de los grupos de alimentos ha seguido subiendo de precio en 2023. Y, lo que es un síntoma peor, se ha vuelto a encarecer en los últimos tres meses.

El aceite de oliva se lleva casi todos los titulares tras haber duplicado su precio en los lineales de los supermercados en poco más de 12 meses. Una demanda mundial sostenida, casi tres años ya de sequía y una cierta especulación han convertido al aceite de oliva en un producto fuera del alcance de la economía de muchas familias. Sus ventas se han reducido en torno a un 10% según las estimaciones más prudentes, mientras crece la implantación de alternativas como el aceite de orujo o triunfan los pequeños electrodomésticos que permiten reducir su uso, como las freidoras de aire.

Pero, al margen del aceite, la información del Instituto Nacional de Estadística refleja que todos los grandes grupos de alimentos son hoy más caros que hace un año. Desde comienzos de año, solo la carne de ave (pavo y pollo) y el pescado reflejan leves descensos, si bien en este último caso la caída parece tener que ver más con la estacionalidad. El pescado ha subido con cierta fuerza en el último mes (2,6%) y acumula un incremento del 8,6% desde septiembre de 2022.

Junto al pescado, durante las últimas semanas e han elevado los precios de las verduras y legumbres frescas, que registran un incremento del 5,3%, mientras que las frutas (0,6%) y las legumbres han añadido incrementos de entre el 0,6% y el 2,8%, respectivamente. Suben también en las últimas semanas los huevos, la carne de cordero, los preparados de pescado, el azúcar, el pan y, por supuesto, el aceite. 

Todo ello se traduce que, en el último año, la mitad de los productos alimentarios ha crecido por encima del 10%, un periodo en el que los salarios crecen por encima del 4%. Las patatas (20%) y el arroz (18%) son otros dos de los productos básicos que más se han encarecido en los últimos meses, al igual que las cebollas, que llegaron a multiplicar por cuatro su precio. 

Solución: ¿camiones más grandes?

El alza de precios ha hecho asimismo que algunas organizaciones profesionales busquen aunar propuestas y posturas para mejorar su rentabilidad y evitar nuevas alzas. Así, según revelaba la patronal de los transportistas, Fenadismer, la patronal de las cooperativas agrarias apoya la medida de aumentar el tamaño de los camiones para abaratar costes. “El aumento de la capacidad de los camiones a 44 toneladas permitiría reducir hasta un 11% los costes de las toneladas/kilómetro transportadas, lo que beneficiaría a la competitividad de la cadena agroalimentarias al reducir los costes unitarios del transporte” explican en una carta remitida recientemente al Ministerio de Transporte.

Fenadismer ya aseguró en su día que el adelanto de las elecciones generales del pasado mes de Julio, así como la actual falta de conformación de un nuevo Gobierno afectó directamente a la aprobación de diferentes proyectos legislativos y normativos relativos al sector del transporte por carretera, entre otros, el proyecto de Ley de Movilidad Sostenible, el proyecto de ley de convalidación del Decreto-Ley 14/2022, de medidas de sostenibilidad económica en el ámbito del transporte, la regulación de la cadena de subcontratación en la actividad del transporte por carretera o la reducción de las cotizaciones laborales de las empresas transportistas, entre otras. 

Asimismo dicha parálisis política afectó al proyecto de modificación de los pesos y dimensiones para los vehículos de transporte de mercancías por carretera, cuyo texto estaba bastante avanzado, tras haberse sido debatido con las asociaciones de transportistas y haberse asimismo negociado por el Ministerios de Transporte con los otros Ministerios competentes en la materia, principalmente Industria e Interior.

El agroalimentario, el 39% de los camiones

Por su parte, la Comisión Europea ya ha iniciado la tramitación de la modificación de la actual Directiva europea sobre pesos y dimensiones de los vehículos de transporte, como parte de la Estrategia europea de Movilidad Sostenible, con la finalidad de contribuir a la reducción significativa de las emisiones de efecto invernadero procedentes del transporte. Así, entre las medidas que propone está la de armonizar y adecuar los pesos y dimensiones máximos en el tráfico internacional con los límites más comunes permitidos actualmente, esto es, incrementándolos hasta las 44 toneladas, como ya se permite en 13 Estados miembros de la UE.

En este sentido, Fenadismer ha tenido acceso a la carta que recientemente ha remitido la Confederación Española de Cooperativas Agrarias al Ministerio de Transportes, en la que manifiestan claramente su apuesta por esta medida para contribuir a la competitividad del sector agroalimentario español. Así en dicha misiva se pone de relieve la importancia del transporte por carretera para su sector “ya que permite proveer de inputs a las explotaciones agrarias y ganaderas, transportar los productos primarios hasta las empresas transformadoras y distribuir los alimentos a los puntos de venta”. “De hecho, según los datos del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, un 39% de los trayectos de transporte de mercancías por carretera se vinculan al sector agroalimentario” destacan.