El Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco activará en marzo una ayuda de crisis de 2 millones de euros para el sector vitivinícola, con el objetivo de retirar producción en entre 900 y 1.000 hectáreas mediante la medida de Cosecha en Verde.

La reforma de la normativa europea modifica la base jurídica de la Intervención Sectorial del Vino (ISV) dentro de la Política Agraria Común y reconoce que el sector atraviesa una situación estructural compleja en toda Europa: descenso del consumo, acumulación de excedentes, presión sobre los precios y efectos crecientes del cambio climático, según ha recordado el Ejecutivo Vasco.

La ayuda de Cosecha en Verde permitirá retirar producción antes de que llegue al mercado, contribuyendo a aliviar la presión sobre los precios de cara a la próxima campaña. Se trata de una medida directa para dar oxígeno a las bodegas y a los viticultores en un contexto de rentabilidad tensionada.    .

Adaptarse a la realidad del mercado

Durante los últimos años se han activado distintos instrumentos coyunturales, pero el reequilibrio estructural del sector no se ha alcanzado en el grado necesario. Por ello, el nuevo marco europeo permite ahora analizar también el arranque de viñedo como herramienta estructural dentro de la ISV, un debate que el Departamento ya ha iniciado con las organizaciones del sector.

Este análisis no plantea una reducción indiscriminada de superficie, sino una intervención selectiva y técnica: viñedos no orientados a producciones de alta calidad, parcelas con baja viabilidad productiva, superficies abandonadas o con alternativas de cultivo viables. El objetivo es adaptar la capacidad productiva a la realidad del mercado, proteger el viñedo de mayor valor añadido y reforzar la rentabilidad media del sector.

Transición ordenada

La consejera Amaia Barredo ha afirmado que la situación "no se resuelve solo con parches anuales", dado que es necesario "combinar medidas inmediatas con decisiones estratégicas que aseguren ingresos dignos para las familias viticultoras y estabilidad para nuestras bodegas".    .

El Gobierno Vasco ha subrayado que el vino no es solo una actividad económica, sino "un elemento central del paisaje, el empleo y la identidad de Rioja Alavesa". De esa forma, tras afirmar que el nuevo marco europeo ofrece instrumentos para gestionar este ámbito, ha advertido de que "corresponde ahora aplicarlos con "liderazgo, diálogo y responsabilidad para garantizar una transición ordenada que asegure el futuro del sector y su aportación al desarrollo rural".