El precio de los carburantes ha proseguido esta semana con la tendencia alcista en que entró a mediados de enero y ha encadenado su séptima semana de subidas, con un encarecimiento de hasta el 1,26% a rebufo del conflicto en Irán.
En concreto, el precio medio del litro de gasolina ha subido un 1% con respecto a la pasada semana, hasta los 1,486 euros, escalando a su nivel máximo desde finales de noviembre, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE) recogidos por Europa Press.
En el caso del precio medio del litro de diésel, ha repuntado un 1,26% frente al precio de hace una semana, para situarse en los 1,441 euros, su nivel más alto desde principios de diciembre.
Efecto de la crisis en Oriente Próximo
Ambos carburantes reafirman así el cambio de tendencia respecto a la espiral bajista que les había llevado a acumular un abaratamiento del 3,5%, en el caso de la gasolina, y de más del 5%, para el gasóleo, desde noviembre, y acumulan unas subidas del 2,15% y 2,6%, respectivamente.
Además, comienzan a recoger ya la tensión en el precio por la crisis en Oriente Próximo que ha llevado al barril de crudo Brent, de referencia en Europa, a situarse por encima de los 82 dólares y al Texas americano a superar los 75 dólares. De hecho, esta subida semanal es la mayor registrada en el último mes y medio.
Subida con la invasión rusa de Ucrania
A pesar del nuevo repunte de esta semana, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel tiene un coste de 79,25 euros, unos 2,69 euros menos que hace un año, cuando ascendía a unos 81,95 euros.
Por su parte, para los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio (55 litros) supone un desembolso actualmente de unos 81,73 euros, unos 4 euros menos que hace un año, cuando superaba los 85,74 euros.
Asimismo, una semana más, el precio medio del litro del diésel se mantiene por debajo de los niveles en que estaba antes del estallido de la invasión rusa de Ucrania, que comenzó el 24 de febrero de 2022, cuando era de 1,479 euros el litro. La gasolina, mientras, sigue también muy por debajo del precio de los 1,591 euros el litro que tenía en ese momento.
Verano de 2022
Además, ambos carburantes continúan lejos de los máximos que registraron el verano de 2022, en julio, cuando la gasolina alcanzó los 2,141 euros y el gasóleo los 2,1 euros.
El diésel suma ya 157 semanas por debajo del precio de la gasolina. Se mantiene así en la situación habitual anterior a la invasión rusa de Ucrania, que provocó que el precio del gasoil fuese más caro que el de la gasolina de forma continuada desde agosto de 2022 hasta mediados de febrero de 2023, cuando se rompió la dinámica.
El precio de los carburantes depende de múltiples factores, como su cotización específica (independiente de la del petróleo), la evolución del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima y de la logística y los márgenes brutos.
Las subidas en los surtidores podrían proseguir
Además, la evolución en la cotización del crudo no se traslada directamente a los precios de los carburantes, sino que lo hace con un decalaje temporal. Por ello, y ante la situación de volalitilidad que vive el crudo ante la incertidumbre tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo, las subidas en los surtidores podrían proseguir en las próximas semanas.
Con estos niveles, el precio de la gasolina sin plomo de 95 se mantiene en el Estado español por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 1,664 euros el litro, y de la eurozona, con un precio medio de 1,722 euros.
En el caso del diésel, el precio también es inferior al de la media de la UE, que es de 1,629 euros, y de la zona euro, donde marca un precio de 1,662 euros.