La cosecha de cereal en Navarra sufrirá este año un importante retroceso respecto a la campaña anterior. Las previsiones de Cooperativas Agro-alimentarias de España apuntan a una producción total de 863.931 toneladas en la Comunidad Foral en 2026, lo que supone un descenso del 12,27% respecto a las 984.801 toneladas recogidas en 2025.
El excesivo calor registrado en los últimos días está pasando factura al cereal en plena fase de desarrollo. Las temperaturas superiores a los 30 grados provocan un menor llenado del grano, aceleran la maduración de la planta y reducen el desarrollo de la espiga. A ello se suman las tormentas de pedrisco registradas en distintas zonas productoras, factores que están mermando las expectativas de cosecha pese a las abundantes lluvias caídas durante mayo.
Los técnicos prevén especialmente una reducción en los dos principales cultivos cerealistas de Navarra: trigo y cebada. En ambos casos, la caída rondará el 14%.
En el caso del trigo, se estima una producción de 350.275 toneladas frente a las 408.126 toneladas obtenidas el pasado año. La diferencia alcanza las 57.851 toneladas menos, lo que representa un descenso del 14,2%.
La cebada también sufrirá una reducción similar. Las previsiones sitúan la cosecha en 287.947 toneladas, frente a las 333.302 toneladas recogidas en 2025. Esto supone una caída de 45.355 toneladas, equivalente al 13,6%.
Pese a estas previsiones, todavía falta alrededor de un mes para el inicio generalizado de la cosecha, por lo que el resultado definitivo dependerá de la evolución meteorológica de las próximas semanas y del estado final de los cultivos cuando entren las cosechadoras en los campos.
865.000 toneladas de cereal
Además del trigo y la cebada, las estimaciones incluyen el resto de cereales cultivados en Navarra. Las previsiones apuntan a 5.672 toneladas de trigo duro, 167.615 toneladas de maíz, 42.225 toneladas de avena y 10.196 toneladas correspondientes a triticale y otros cultivos.
En conjunto, la producción cerealista navarra quedará por debajo de la media de los últimos cuatro años, situada en 931.507 toneladas. La cosecha prevista para este año se encuentra un 7,25% por debajo de esa media.
Por superficies y rendimientos, el trigo blando alcanzaría las 350.275 toneladas en 80.523 hectáreas cosechadas, mientras que la cebada total sumaría 287.947 toneladas en 69.980 hectáreas.
En el conjunto del Estado, las previsiones tampoco son positivas. Cooperativas Agro-alimentarias de España estima una producción de 20,5 millones de toneladas de cereal, un 22,83% menos que en 2025, cuando se alcanzaron los 26,6 millones.
“Pasamos de 5ºC a 35ºC y algunos campos no van a servir para nada”
El presidente de EHNE Nafarroa, Fermin Gorraiz, asegura que el sector del cereal atraviesa “un año complicado”, marcado por la inestabilidad meteorológica y la caída de la rentabilidad de las explotaciones agrarias. “El invierno fue muy lluvioso, especialmente enero y febrero, pero marzo y abril fueron meses calurosos y secos. Mayo está siendo muy variable. Llegó a nevar y helar hacia el día 10 y hemos pasado de cinco a 35 grados en pocos días. Está claro que eso no es bueno para el cereal”.
Según señala, las lluvias registradas a comienzos de mayo evitaron una situación todavía peor en muchas zonas agrícolas. Aun así, considera que las altas temperaturas de los últimos días han acelerado el deterioro de parte de los cultivos. “Algunos campos presentan ya daños irreversibles, especialmente parcelas de cebada situadas en terrenos más pobres. Hay terrenos que están hechos polvo y no van a servir para nada”, lamenta.
En cuanto a la cosecha, es posible que se adelante algo, pero no va a ser nada excepcional. “Otros años ya se ha empezado el día 10 o 12 de junio en la Comarca de Iruña y este año no va a ser antes”.
A las dificultades climáticas se suma la coyuntura del sector. “Los costes de producción siguen siendo muy altos y los precios han bajado. La situación es mala y este año habrá menos cosecha”, concluye.