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La columna vertebral del tejido productivo navarro

Durante la jornada de Foro Hiria, se puso en valor la toma de decisiones compartida y el impacto social de un modelo que reduce desigualdades y garantiza empleos de calidad y estables

La columna vertebral del tejido productivo navarroPatxi Cascante

Foro Hiria puso el foco en el cooperativismo industrial, un modelo que ha consolidado gran parte del entramado productivo de Navarra, durante una mesa de debate que reunió a los principales referentes del sector.

Este encuentro, impulsado por el patrocinio del Gobierno de Navarra y Laboral Kutxa, cuenta además con la colaboración estratégica de entidades referentes del sector como ANEL, Mapsa (Corporación Mondragón), Tafalla Iron Foundry y Embega.

Iñigo Arruti, director general de Industria del Gobierno de Navarra; Pello Bayona, director de Empresas de Laboral Kutxa; Miguel Ugalde, director general de Tafalla Iron Foundry S. Coop.; y Asier Toledano de Diego, director general de Embega S. Coop., analizaron el presente y el futuro de las cooperativas industriales en la región.

La jornada comenzó situando el cooperativismo dentro de la estrategia económica de Navarra. Arruti recordó que “el cooperativismo no es un modelo paralelo a la política industrial; es uno de los instrumentos que hace posible nuestra estrategia económica”, subrayando la relación con la Estrategia de especialización Inteligente S4 y el crecimiento sostenido de nuevas cooperativas, que en los últimos tres años acumula casi un 40%. Este arraigo territorial asegura la permanencia de empresas y empleos, fortalece la planificación a largo plazo y facilita decisiones estratégicas sin depender de visiones cortoplacistas.

El Director General destacó que el modelo cooperativo ofrece ventajas en momentos de transición, como la actual transformación hacia la sostenibilidad y la digitalización: “La agilidad no solo es rapidez; es la capacidad de tomar decisiones que en otros modelos podrían fracturar la empresa”, refiriéndose al profundo compromiso de los empleados.

Resiliencia y gestión de crisis El debate destacó la capacidad del cooperativismo para afrontar crisis. Su estructura participativa asegura que se escuchen todas las voces antes de tomar decisiones, pero una vez adoptadas, la implementación se realiza de manera conjunta y coordinada. Bayona destacó, al respecto, que “en momentos de crisis, no hay disidencia; se actúa de forma unida y coordinada”, mientras Arruti añadió que esta cohesión interna “refuerza la versatilidad y la resiliencia del modelo”.

Competitividad y proyección internacional La competitividad empresarial de las compañías y organizaciones cooperativistas fue otro eje de análisis de la jornada. Ugalde destacó cómo su cooperativa de automoción industrial logra unir el arraigo local con una perspectiva internacional, subrayando que “ser cooperativa es nuestra palanca, pero competir en el mundo exige tecnología y agilidad; tenemos que ser cooperativos y competitivos al mismo tiempo”. Es, de este modo, que la integración de innovación tecnológica en productos y procesos, así como la formación y fidelización del talento, “se perciben como condiciones indispensables para mantener la presencia internacional de estas empresas”, apostilló.

Por su parte, Toledano de Diego resaltó la importancia de un plan estratégico compartido y flexible, capaz de adaptarse a los cambios del mercado global sin perder la identidad local. En este contexto, apuntó que “esta combinación permite que las cooperativas navarras puedan implantarse en el exterior siguiendo a sus clientes y liderando sectores especializados, desde la movilidad hasta la electrónica y la salud”.

Atracción y desarrollo de talento

La vinculación con universidades, centros de formación profesional y programas educativos permite sembrar la semilla del cooperativismo desde edades tempranas. Como explicó Ugalde, “el talento joven valora trabajar en proyectos con impacto social y con un centro de decisión cercano; eso es lo que hace que nuestras cooperativas sean atractivas”. Entre las iniciativas concretas, mencionó la FP dual en mecatrónica y los convenios tecnológicos con la Universidad Pública de Navarra, incluyendo la cátedra de Economía Social y Cooperativismo, que impulsan el desarrollo de motores de hidrógeno y la optimización de procesos mediante ciencia de datos, demostrando que innovación y formación caminan de la mano en la estrategia cooperativa.

Valor social y futuro del modelo

Más allá de la competitividad, los ponentes coincidieron en el valor social del modelo. Las cooperativas generan empleo de calidad, refuerzan la cohesión territorial y contribuyen a reducir desigualdades. Toledano señaló que “a más cooperativismo industrial, menos riesgos de exclusión y desigualdad; Navarra sería un poco más pobre y menos cohesionada sin estas empresas”.

REVIVE | Foro Hiria que aborda el cooperativismo en la industria navarraDIARIO DE NOTICIAS

El debate cerró con una mirada al futuro. Todos coincidieron en que el cooperativismo navarro es un modelo vivo, en constante evolución. Ugalde afirmó que “el cooperativismo en Navarra no solo es pasado y presente; será el pilar del futuro de la región”, mientras Arruti destacó que la fortaleza del modelo radica en su identidad cultural: “La posibilidad del cooperativismo en Navarra es mucho más alta que en otras regiones, porque está identificado con un concepto que socialmente está aceptado”.

Toledano concluyó que, además de ser identidad y valor, el cooperativismo seguirá aportando impacto social y oportunidades de negocio en los próximos años, consolidando a Navarra como un referente industrial con un modelo propio, resiliente y competitivo.