Asier Llamas (Irurtzun, 07-03-1993), lleva toda su vida defendiendo la portería de Osasuna Magna. Antes de que diera el salto a la primera plantilla en la temporada 2011/2012, el guardameta pasó por las categorías inferiores de Xota. Acostumbrado a disputar la Copa de España o el play off de la liga, el meta ahora afronta uno de los partidos más importantes de la historia reciente de la entidad navarra, que se juega ante el Betis en Anaitasuna este sábado (18.30 horas) la continuidad en la élite del fútbol sala nacional, una permanencia que le aseguraría al club de Tatono Arregui competir, por vigesimosexto curso de manera consecutivo, en Primera División.
¿Cómo se encuentran ante la semana decisiva?
–Con ganas. Dentro de lo malo, el otro día (ante Palma) hicimos un buen partido y eso nos motiva y nos da ganas para afrontar este último partido que viene y con la mayor ilusión, sabiendo lo que nos jugamos, que es muy importante.
Entiendo que por las cabezas sólo pasa ganar...
–Claro, es que no nos queda otra. Al final, partiendo de la base de que jugamos en casa y delante de nuestra afición, sabemos que si ganamos estamos en Primera, así que con eso es suficiente para salir enchufados y salir a darlo todo.
¿Han empezado a valorar escenarios de triples o cuádruples empates?
–Si nos metemos ahí depende de muchísimas cosas que no podemos controlar. Lo que sí que podemos controlar es nuestro partido y hacer uno para ganar. Nosotros sabemos que ganando estamos en Primera y si hacemos otra cosa dependemos de los demás y eso no lo podemos controlar.
¿Cómo están viviendo la temporada?
–Es complicado. Al final, en estas últimas jornadas te vas dando cuenta y te fastidia más no ganar, porque te ves abajo y ves que puedes bajar. Durante la temporada si pierdes o ganas ‘no te fijas más en estas cosas’ y ahora se te viene todo encima. Hay que afrontarlo como somos el Xota y vamos a darlo todo.
A esto se le añade que no pueden contar estas últimas con Roberto Martil, por lo que significa tanto dentro del campo como en el vestuario
–Eso es, además se unen estas bajas importantísimas. Si no somos un equipo de 15 jugadores en el que juegan los 15, no como sucede en otros equipos, y nos lesionamos algunos, como yo, que tuve lo del dedo, ahora Roberto, hemos estado una temporada sin Jhonatan.. otra sin Dani... pero bueno, estamos ahí y lo bueno es que dependemos de nosotros mismos.
Personalmente, ¿cómo se encuentra?
–Bien. Tienes que estar bien, porque sino es muy complicado.Sí que es verdad que pueden salir partidos malos, porque no voy a jugar bien toda la temporada, pero hay que levantarse, entrenar bien y afrontar el siguiente partido. Estoy aquí para ayudar al equipo y es lo que tengo que hacer este fin de semana también.
¿Cómo de importante es el factor Anaitasuna?
–Claro, eso es. Que esté lleno, con casi 3.000 personas apoyándote y animándote, hace mucho. Es un jugador más, así que hago un llamamiento para que toda la gente que pueda y quiera venga a Anaitasuna el sábado a las 18.30 a animarnos.
¿Qué le dice que el club ponga precios especiales para intentar lograr el lleno del pabellón?
–El club ha hecho precios especiales para que venga la gente, que cuantos más seamos mejor, y para que, si ganamos, que vamos a salir a ello, disfrutemos todos y podamos, por fin, respirar tranquilos.
"Que Anaitasuna esté lleno, con casi 3.000 personas apoyándote y animándote, hace mucho. Es un jugador más, así que hago un llamamiento para que toda la gente que pueda y quiera venga"
¿Dónde está la clave del partido?
–Creo que en la defensa. Si haces una buena defensa, de una forma u otra vas a tener luego ocasiones para meter. Si defendemos bien, y vamos a marcador bajo, como en el último partido, seguramente podamos tener más opciones.
¿Seguirán de alguna manera el partido del Antequera?
–Yo bastante tengo con pararlas (se ríe), como para estar pendiente de los demás. Pero es lo que te digo, no podemos estar pendientes porque en un minuto pueden pasar muchas cosas. Tenemos que salir a ganar, centrarnos de lo nuestro, y olvidarnos de lo demás.
Será complicado aislarse, porque la reacción a lo que suceda en Antequera puede venir de parte de la afición
–Sí. La afición puede hacerlo, pero nosotros tenemos que ir a lo nuestro y poco más.
El equipo lleva un par de temporadas sufriendo más de lo que habituaba hacerlo
–Sí. Creo que estábamos malacostumbrados. Es una de las mejores ligas del mundo y siempre estábamos ahí, en play off o Copa de España. Yo llevaba diez temporadas metiéndome en Copa y play off. Al final hubo cambios en el club, se fue gente y vino otra, y los objetivos son otros. Ahora, la Copa de España y el play off serían premios en vez de objetivos. Que no te digo que no estemos luchando por ello, pero hay que ser realistas y ver dónde estamos.
¿Se puede decir que es el partido más importante o de los más importantes de la historia de Xota?
–De la historia del Xota no lo sé, porque es muy larga. Pero de esta temporada ya te digo que sí.
¿Y el suyo?
–Sí, también. Porque he jugado por otras cosas, pero eran premios.
El portero es la última barrera antes del gol, ¿le supone eso algún tipo de responsabilidad extra o presión ante un partido así?
–No, al final si eres portero sabes que los goles te los meten a ti y tienes que salir pensando en que no va a entrar ninguno y en ayudar en lo máximo posible. Si sales pensando en eso, seguro que te meten alguno.
"No sé si es el partido más importante de la historia de Xota, porque es muy larga, pero sí lo es de esta temporada"
¿Cómo se puede traducir esa presión o tensión en motivación para afrontar el choque?
–No nos tenemos que confundir con salir motivados o salir acelerados o con muchos nervios. Al final, una cosa de estas te puede llevar a cometer errores, fallos, cargarte de muchas faltas que te lleven al lanzamiento de doble penalti, así que tenemos que salir como otro partido más, pero sabiendo lo que nos jugamos.
¿Qué supone para la entidad seguir un año más en la élite del fútbol sala nacional?
–Lo primero, serían 26 años seguidos en la máxima categoría, y, si descendemos, a nadie le gusta tener un descenso a sus espaldas, y menos con un club así.