La actual junta directiva de Osasuna Magna ha decidido dar un paso al lado al término de la presente temporada, en una decisión meditada que responde tanto al desgaste personal acumulado como a la necesidad de abrir una nueva etapa en el club. El anuncio, realizado en una de las últimas comparecencias del presidente, Tatono Arregui, no se plantea como un ultimátum, sino como una petición de ayuda y de relevo responsable.
El objetivo inmediato pasa por asegurar la permanencia en Primera División antes de junio, apoyados en el buen ambiente que se vive en los partidos en Anaitasuna y con la complicidad de los abonados. “Tenemos que mantener la categoría, es importante seguir apoyando a nuestros chavales y a nuestro cuerpo técnico”, insistió la directiva, que reconoce que la situación deportiva, aunque todavía lejana del desenlace final, es compleja. De este modo, Tatono Arregui animó: “En los partidos de casa queremos conseguir tener un ambiente increíble porque somos lo que somos. Somos el Xota con nuestras luces y sombras”.
La decisión de la junta está marcada por el desgaste de años de responsabilidad directa, incluidas las crisis de 2008 y de la pandemia: “Hemos superado dos crisis que han supuesto agujeros que nos ha costado recuperar”, confesó el presidente. De hecho, durante la pandemia, los directivos llegaron a respaldar cerca de medio millón de euros, debido a que no tuvieron ingresos de socios y que el apoyo de los patrocinadores también se vio mermado, además de la presión que se suma al recuerdo de la crisis económica de 2008.
El propio Tatono Arregui reconoció que se trata de una “junta de jubilados”. Los problemas de salud y la necesidad de “cuidarse” han pesado en la determinación. “No es una tatonada, es una realidad y una necesidad casi vital que tenemos”, señaló Arregui, subrayando que el paso al lado no implica abandonar el club, sino seguir colaborando desde otras responsabilidades. “Hasta que casquemos, cada uno de los que formamos parte de la junta, seremos del Xota. Queremos seguir echando una mano, pero con menos responsabilidades, nos hemos hecho mayores”, explicó el navarro.
Un legado que mantener
La intención es dejar como legado una estructura profesional saneada. El club aseguró que actualmente presenta un endeudamiento muy bajo: “El objetivo del club es dejar a Osasuna Magna saneado de deudas a 30 de mayo, que es cuando acaba la competición. De este modo, esperamos, deseamos, queremos y os pedimos de vuestra complicidad”.
Así, la junta considera imprescindible incorporar un patrocinador o inversor privado que refuerce el proyecto. Arregui afirmó que la idea es atraer a un perfil joven, emprendedor, con ambición y compromiso, que respete la identidad del club y su base formativa, considerada “sagrada”, además de preservar los puestos de trabajo y la estructura profesional construida durante años: “Que estén un poco grillados también, pero sobre todo, personas especiales, en el sentido de tener una sensibilidad de respeto al trabajo de base que tenemos en el pueblo y a la entidad profesional”. Además, el presidente de Osasuna Magna no se olvidó de todas las personas que conforman el club: “Vamos a seguir con la base, con los 160 niños y niñas que tenemos en el pueblo y echando una mano al primer equipo. El objetivo es dejar un legado sin deudas y con toda la base del pueblo sólida y fuerte. También es muy importante que los puestos de trabajo se respeten“.
No es la primera vez que Osasuna Magna busca nuevas posibilidades de explorar vías de evolución. Hace un tiempo se planteó la posibilidad de crear una asamblea de socios y que de ahí saliera un relevo. Ahora, la petición se concreta en la búsqueda activa de apoyo externo que permita garantizar la continuidad sin perder las raíces. “Estamos hablando con gente de Navarra, con algún catalán y también hemos recibido una propuesta de una persona madrileña. Estamos abiertos. Hemos estado con empresarios y vamos a seguir estando”, apuntó Tatono Arregui.
La directiva insiste en que no se trata de una retirada precipitada, sino de una transición ordenada ante un contexto exigente. “La idea es que nuestros sponsors fieles continúen. Y necesitamos algún inversor que apueste por este proyecto”, remarcaron, recordando que el club ha superado etapas muy difíciles y que ahora vuelve a competir: “Lo más importante es que la lucha continúe y si nosotros estamos en un papel secundario no pasa nada. Si hay que fregar el pabellón, pues se friega”. Asimismo, el presidente del Xota dijo: “Jamás nos vamos a ir del club, ahora solo necesitamos gente que se ilusione con este tipo de proyectos y que tenga algún mecanismo financiero con el que hacerle frente. Todo esto está cambiando a una velocidad tremenda y nosotros vamos a contrapié, sobreviviendo y superando situaciones”.
Con la permanencia como prioridad y el futuro institucional en juego, el mensaje final es claro: mantener la categoría, consolidar la estabilidad económica y asegurar que el proyecto siga vivo: “Ahora toca apoyar a Miguel y a Roberto a tope para conseguir ese primer objetivo y, entre medio, nosotros intentaremos hacer el trabajo”, puntualizó Arregui.
En paralelo, la entidad también trabaja para preservar el patrocinio con Osasuna, que finaliza esta temporada. Desde el club confían en mantener esa vinculación independientemente de la categoría deportiva: “Nos sentimos orgullosos de llevar el escudo de Osasuna en nuestro corazón y queremos preservar todos nuestros sponsors”.