Un portero despistado
La situación es real y reciente, la he visto hace pocos días en uno de nuestros campos regionales:
Se sanciona una falta al borde del área, el equipo atacante pide al árbitro la distancia reglamentaria y empieza el ceremonial de colocar la barrera, el portero al lado de uno de los postes indica a voces y moviendo el brazo la posición ideal de sus compañeros y mientras tanto el árbitro va montando la escena, el portero grita: “Arbi (de dónde habrá salido esta ridiculez de nombre para dirigirse al colegiado), que no tiren”, pero el árbitro, que tiene a todos a la distancia correcta, pita ordenando el saque y el delantero lanza a gol con el portero aún al lado de su palo.
Cuando se señala el gol, el guardameta entra en trance, grita, salta, corre detrás del árbitro… El entrenador y el delegado no le van a la zaga y con su ejemplo se animan otros jugadores para dar lugar al corro de protestas y la inevitable ensalada de tarjetas.
Para valorar esta situación tenemos que partir de uno de los principios fundamentales de las Reglas de Juego: El árbitro nunca debe favorecer al infractor con sus decisiones.
En el caso que nos ocupa, una vez sancionada la falta, se debe conseguir que se ejecute con la mayor prontitud, el equipo que va a ejecutarla tiene derecho a pedir que se mida la distancia de nueve metros y quince centímetros entre el balón y los defensores, en cuanto el árbitro consigue colocarlos correctamente debe ordenar el lanzamiento. Iría contra toda lógica esperar la “autorización” del portero del equipo infractor.
Claro está que mientras el árbitro coloca la barrera el guardameta aprovecha para colocar a sus compañeros, pero el tiempo no lo puede marcar él, por eso la picardía de los defensores les lleva a racanear y demorarse ganando algún tiempo para favorecer el trabajo de su cancerbero.
Bueno es que los entrenadores conozcan suficientemente las Reglas e instruyan a sus jóvenes jugadores en estos tejemanejes del juego, evitarán así disgustos y trifulcas que a nadie convienen.
*El autor es Vocal de Formación del Comité Navarro de Árbitros de Fútbol